El relevo se coordina, El Niño no espera
Keiko Fujimori y el presidente Balcázar se reunieron hoy en Palacio de Gobierno para coordinar el traspaso, y la mandataria electa fijó sus prioridades: seguridad y prevención ante El Niño. El mismo día, el BCR advirtió que el fenómeno será el principal riesgo para la economía. La transición avanza ordenada, pero el primer gran problema del próximo gobierno ya está sobre la mesa.
Por Qhawaq

A doce días del cambio de mando, la transición peruana dejó el terreno del protocolo y entró en el de la agenda. Este 16 de julio, Keiko Fujimori acudió a Palacio de Gobierno para reunirse con el presidente José María Balcázar y coordinar la transferencia del poder (La República). La ceremonia de transmisión del mando del 28 de julio ya está declarada de interés nacional (Andina). Lo relevante del día no fue el gesto, sino lo que la mandataria electa puso sobre la mesa: sus prioridades de gobierno.
Las dos prioridades del que llega
Fujimori ha señalado que su gestión se concentrará en dos frentes: la seguridad y la prevención ante el fenómeno de El Niño (Caretas). La elección no es casual. Son los dos problemas que más golpean al ciudadano de a pie y los dos donde el Estado saliente deja más pendientes. Definir prioridades antes de asumir es una señal de orden, pero también fija la vara con la que se medirá al nuevo gobierno desde su primer día.
El Niño ya es el primer riesgo, y no espera al 28
La prioridad que Fujimori anuncia coincide con la alerta que llega desde el Banco Central. Su presidente, Julio Velarde, advirtió que el fenómeno de El Niño será el principal riesgo para la economía peruana en el corto plazo (La República). El fenómeno no consulta calendarios políticos: puede golpear la costa y la sierra antes de que el nuevo gabinete termine de instalarse. La convergencia es elocuente: lo que el gobierno entrante nombra como prioridad es, al mismo tiempo, lo que la autoridad monetaria señala como la mayor amenaza. El primer gran problema del quinquenio ya tiene nombre y no admite la pausa de una transición.
La decisión que le queda al que se va
Mientras el poder se coordina de cara al futuro, el gobierno saliente aún tiene una decisión pendiente que marcará su cierre. El Ejecutivo tiene hasta el 17 de julio para observar o promulgar la ley que traslada al Fuero Militar Policial los delitos cometidos por policías y militares en funciones. Human Rights Watch y organismos de derechos humanos han pedido a Balcázar vetarla por consolidar la impunidad (Human Rights Watch). Será una de las últimas firmas del mandato que termina y una herencia inmediata para el que empieza.
Lo que está en juego para el ciudadano
Para el peruano de a pie, que dos autoridades, la que se va y la que llega, coincidan en el diagnóstico es una buena noticia solo si al diagnóstico le sigue la obra. El Niño no se combate con anuncios: se combate con quebradas encauzadas, colegios reforzados y presupuestos ejecutados antes de la primera lluvia. La transición ordenada da tranquilidad institucional, pero la prueba real no será la foto del 28 de julio, sino si el Estado que se recibe llega a los cerros y a las cuencas antes que el agua. Lo demás es calendario.