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11 jul 20263 min de lectura#opinion#economia#politica-fiscal#transicion#gobernabilidad

Petroperú: la estabilización que no resuelve el problema de fondo

ProInversión dice que la petrolera estatal "salió de urgencias", pero los números muestran otra cosa: deuda de US$ 5,070 millones, pérdidas acumuladas de US$ 2,578 millones y una refinería que no opera al 100%. Lo que está en juego no es una empresa: es el dinero de todos los peruanos.

Por Qhawaq

Portada: Petroperú: la estabilización que no resuelve el problema de fondo

"Salió de urgencias" es un eufemismo que los números desmienten

La frase la pronunció Luis Del Carpio, presidente ejecutivo de ProInversión, ante la prensa: Petroperú "salió de urgencias". Suena tranquilizador. Pero los estados financieros de la propia empresa, al 31 de marzo de 2026, cuentan una historia muy distinta: los pasivos financieros suman US$ 5,070 millones y los pasivos totales alcanzan US$ 7,872 millones. La empresa tiene menos de US$ 22 millones en efectivo. Nadie que deba más de siete mil millones de dólares y tenga la caja vacía ha salido de urgencias: simplemente le cambiaron el suero.

Una utilidad frágil que depende del precio del crudo, no de una reestructuración

Es cierto que Petroperú reportó una utilidad neta de US$ 133.2 millones en el primer trimestre de 2026, su primer resultado trimestral positivo en años. Pero esa cifra no proviene de una cirugía mayor: se explica por la diferencia favorable entre el precio internacional del crudo y los productos refinados. Es una ganancia de coyuntura, no de eficiencia. Basta que el petróleo baje para que el número vuelva al rojo. Mientras tanto, la empresa acumula pérdidas por US$ 2,578 millones en los últimos cuatro años y cerró 2025 con una pérdida neta de US$ 468 millones.

El "primer paso" es más deuda, no una solución

El plan que ProInversión presenta como un hito consiste en constituir una Sociedad de Propósito Especial para canalizar una línea de crédito de US$ 2,000 millones autorizada por el Decreto de Urgencia 003-2026. Los primeros US$ 500 millones se destinarán a comprar crudo para que las refinerías lo procesen. Es decir: más deuda para pagar el capital de trabajo que la empresa ya no puede costear por sí misma. La venta de 514 activos no estratégicos, postergada para agosto o septiembre, es marginal: el primer lote, de apenas cuatro inmuebles, generaría un mínimo de S/ 4.9 millones. Eso no cubre ni los intereses de un mes.

El elefante en la sala: la refinería de Talara

La Nueva Refinería de Talara costó más de US$ 6,000 millones y no opera al 100% de su capacidad. El capital de trabajo de Petroperú es negativo en US$ 1,558 millones. Desde el propio Ministerio de Energía y Minas se admitió en enero que la concesión de Talara "es una posibilidad". Seis meses después, esa posibilidad sigue sin concretarse. Sin una decisión real sobre Talara, concesión, venta parcial o cierre, cualquier "estabilización" es cosmética.

Lo que significa para el bolsillo ciudadano

Entre 2022 y 2026, el Estado peruano ha comprometido más de US$ 4,764 millones en rescates a Petroperú, entre aportes directos, garantías y préstamos que terminaron absorbidos por el tesoro público. Con ese dinero, advierte ComexPerú, se pudieron construir más de 20 hospitales de alta complejidad o más de 300 colegios de última generación. Cada dólar que el Estado desvía hacia Petroperú es un dólar que no va a una posta médica en Ayacucho, a una comisaría en Trujillo o a una escuela en Huancavelica.

La transición de gobierno coloca este problema sobre el escritorio de la administración entrante. La pregunta no es si Petroperú "salió de urgencias". La pregunta es si el nuevo gobierno tendrá la voluntad de tomar decisiones impopulares, incluida la concesión o el cierre de Talara, o si se limitará a cambiar el suero mientras el paciente sigue desangrándose.

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