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11 jul 20263 min de lectura#opinion#transicion#gobernabilidad#congreso#legitimidad

Flavio Cruz: el último nombramiento de Balcázar que mancha la transición

A 19 días del cambio de mando, el presidente saliente nombra a un ministro de Trabajo con demanda por alimentos y defensa pública del prófugo Vladimir Cerrón. No es una excepción: es un patrón.

Por Qhawaq

Portada: Flavio Cruz: el último nombramiento de Balcázar que mancha la transición

A 19 días del cambio de mando, José María Balcázar nombró al congresista de Perú Libre Flavio Cruz Mamani como ministro de Trabajo y Promoción del Empleo. No es un gesto técnico ni una urgencia de gestión: es la enésima muestra de que esta transición se está usando para blindar lealtades y colocar perfiles cuestionados en carteras clave antes de que el nuevo gobierno herede el desorden. El Comercio

Un ministro que arrastra un proceso por alimentos y defiende a un prófugo

Flavio Cruz no llega limpio al cargo. En 2001, su expareja lo demandó por alimentos para el hijo que tuvieron en 1999. Según el expediente judicial, la demandante afirmó que Cruz la abandonó tras el parto «en estado de abandono material y moral». El proceso se resolvió por conciliación: Cruz se comprometió a entregar el 17.5% de sus ingresos. Como congresista, el Parlamento le retenía S/ 2,750 mensuales para cumplir con esa obligación. Trome En septiembre de 2022 y octubre de 2023, el juzgado dejó constancia de depósitos de más de S/ 2,000 provenientes del Congreso, lo que revela que dos décadas después el proceso seguía activo. El Comercio

A este antecedente se suma su defensa política del prófugo Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y condenado por corrupción. En julio de 2024, Cruz declaró sin ambages: «Yo creo que todos lo protegemos políticamente al doctor Vladimir Cerrón, respetamos su estrategia. Está protegiendo su vida y su libertad». El Comercio El nuevo ministro de Trabajo, la cartera que debe velar por los derechos laborales y la formalidad, justificó públicamente la protección institucional de un prófugo de la justicia.

No es un accidente: es un patrón

Cruz no es el primer nombramiento con perfil cuestionado en el ocaso del gobierno de Balcázar. Días antes, el congresista Jorge Marticorena, de Alianza para el Progreso, juró como ministro de Educación pese a registrar una sentencia judicial por alimentos que ordena retenerle el 20% de sus ingresos. Canal N Dos ministros con deudas alimentarias en carteras sociales, nombrados en las últimas dos semanas de un gobierno que se va.

Desde que Balcázar asumió la presidencia el 18 de febrero de 2026, suma ya 14 cambios ministeriales en carteras como Trabajo, Educación, Salud, Economía, Defensa y la Presidencia del Consejo de Ministros. Trome La rotación no responde a una lógica de gestión: responde a una lógica de reparto. Se premia la lealtad, se pagan favores y se ocupan despachos con personas que difícilmente pasarían un filtro de idoneidad en cualquier democracia consolidada.

El patrón se completa con otra cifra reveladora: al menos 17 funcionarios de los gobiernos de Dina Boluarte, José Jerí y del propio Balcázar integran hoy el equipo de transferencia de la presidenta electa Keiko Fujimori. El Comercio La transición no depura: recicla. Mientras unos se quedan, otros llegan al último minuto a ocupar lo que queda del botín.

Lo que hereda el nuevo gobierno y lo que paga el ciudadano

El Ministerio de Trabajo que recibirá el gobierno entrante el 28 de julio estará encabezado por un ministro con 19 días en el cargo, sin tiempo material para resolver nada, pero con plenas facultades para firmar resoluciones, nombramientos y contratos que pueden comprometer al sector por meses o años.

Para el ciudadano, esto significa que los conflictos laborales pendientes, desde la fiscalización de la tercerización hasta la reforma de Sunafil, quedan en manos de un equipo que no fue elegido por quien gobernará los próximos cinco años. El trabajador que espera que el Ministerio de Trabajo fiscalice a su empleador, la madre que confía en que el sistema proteja sus derechos, el joven que busca su primer empleo formal: todos ellos reciben, una vez más, el mensaje de que los cargos públicos no exigen solvencia moral. Basta con tener padrinos.

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