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16 ago 20262 min de lectura#opinion#transporte#subsidio#diesel#combustibles#politica-fiscal

El subsidio al diésel nació de la protesta, no de un plan fiscal

El Estado ofrece hasta S/4 por galón a los transportistas tras las marchas por el alza de combustibles. Es el tercer subsidio en menos de tres meses, sin padrón de beneficiarios ni fecha de salida, y lo financia el contribuyente.

Por Qhawaq

Portada: El subsidio al diésel nació de la protesta, no de un plan fiscal

La ayuda se anunció bajo protesta, no dentro de un plan

El subsidio al diésel no llegó precedido de un estudio de transporte: llegó en medio de protestas. Las protestas contra el alza de los combustibles se concentraron en Ucayali, Loreto, Arequipa y Tacna RPP. La presidenta Keiko Fujimori anunció una subvención focalizada de entre 15% y 20% sobre la compra de diésel, con una vigencia inicial de tres meses RPP. El mecanismo, según el ministro de Economía, equivale a S/4 por galón con topes mensuales y se depositará directamente a los transportistas en cuentas del Banco de la Nación RPP. El costo estimado: cerca de 120 millones de soles por los tres meses, según el exministro Luis Miguel Castilla RPP.

Es el tercer parche en menos de tres meses

El subsidio no es una pieza nueva: es la tercera capa de una misma respuesta reactiva. En mayo se aprobó un apoyo temporal de S/4 por galón de diésel por dos meses, con una inversión superior a los S/33.8 millones PCM. En junio se sumó el subsidio ECO para Lima y Callao, con S/44.1 millones de presupuesto ATU, cuyo primer tramo de 30 días ya giró S/11.6 millones a 159 empresas y 10,450 vehículos Andina. Cada episodio de alza o de protesta ha ido añadiendo un parche, sin que aparezca una política de transporte que ordene los precios, la formalización y la flota.

Sin padrón ni salida, lo temporal se vuelve permanente

La advertencia central es la de Castilla: es muy fácil dar subsidios y muy difícil retirarlos, porque al vencerse aparece la protesta para ampliar los plazos y lo temporal tiene el riesgo de volverse permanente RPP. El riesgo no es abstracto: el propio ministro admite que los mototaxistas no cuentan hoy con un padrón y que el registro se está construyendo sobre la marcha RPP. Una subvención que nace sin universo de beneficiarios definido y sin una fecha de salida creíble no es una política fiscal: es un mecanismo que se instala y que nadie podrá retirar sin pagar el costo político de una nueva protesta.

Lo que paga el ciudadano

El ciudadano no es espectador de esta decisión: es su financiador. El diésel mayorista pasó de S/12.14 a S/24.66 por galón, un salto de 103% frente al 60% del petróleo internacional RPP, y ese choque ya golpea el bolsillo: los combustibles para vehículos cuestan 17.8% más que hace un año y el transporte 18.2% La República. El subsidio se paga con impuestos de todos, incluidos los que no tienen vehículo, y no garantiza que el pasaje baje. Si la dádiva sin focalización termina instalándose, el pasajero pagará dos veces: el pasaje de hoy y, en forma de déficit e inflación futura, el subsidio de mañana. Las expectativas de inflación a 12 meses ya superan ligeramente el límite superior del rango meta, al pasar de 2.83% a 3.01% La República. Proteger al transportista sin proteger al ciudadano es aplazar el problema, no resolverlo.

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