El sol premia la estabilidad, pero la agenda de gasto la pone a prueba
El dólar cierra en 3.363 y toca su nivel más bajo del año: un voto de confianza en el orden fiscal, justo cuando el Ejecutivo promete más gasto. La apreciación no reparte solo ganancias.
Por Qhawaq

El mercado está leyendo estabilidad, no el programa de gasto
La caída del dólar es, ante todo, un voto de confianza en la estabilidad peruana. El tipo de cambio interbancario cerró el 12 de agosto en 3.363 soles, su tercer descenso consecutivo, y quedó por debajo del nivel con el que el país arrancó el 2026, 3.364 soles Andina. En doce meses, el dólar acumula una caída de 4.70% Andina. El impulso es en parte global: la inflación anual de Estados Unidos se moderó a 3.4%, lo que alivia la presión sobre la Reserva Federal Andina. Y lo local confirma la tendencia: el sol fue la moneda con mejor desempeño de la región, por delante del real brasileño y del peso mexicano Andina. El banco central, además, intervino con sus instrumentos para moderar la caída Andina, un patrón que retomó en noviembre de 2025, cuando compró 104 millones de dólares de forma directa por primera vez desde 2020 RPP.
Las promesas de gasto apuntan en la dirección contraria
Las promesas de gasto van en la dirección opuesta a esa señal. Mientras el sol se fortalece, el Ejecutivo impulsa una agenda expansiva: Keiko Fujimori anunció elevar la remuneración mínima 15%, de 1,130 a 1,300 soles EFE, y duplicar Pensión 65, de 350 a 700 soles bimestrales para adultos mayores en pobreza extrema Infobae. En paralelo, el Ministerio de Economía alista demandas ante el Tribunal Constitucional contra cuatro leyes de gasto que aprobó el Congreso anterior, con votos de Fuerza Popular, por su impacto fiscal La República. Solo la reforma de las pensiones de maestros jubilados costaría al menos 8,000 millones de soles anuales, según el Consejo Fiscal La República, que ya había advertido de obligaciones permanentes por al menos 11,400 millones de soles anuales. Sin correctivos, el déficit pasaría de 1.8% a 3% del PBI La República. El mercado premia la estabilidad; la agenda fiscal la pone a prueba.
Un sol fuerte también reparte pérdidas
La apreciación no es una fiesta para todos: cobra a quienes viven del dólar. Quien exporta recibe dólares y los convierte en menos soles; por eso el fortalecimiento "demasiado rápido" del sol, según advertía un economista en noviembre de 2025, preocupa sobre todo a los exportadores Diario Voces. La exposición es territorial: el adelanto del canon minero superó los 2,212 millones de soles en enero Reporte Minero, y cuatro regiones (Áncash, Arequipa, Moquegua y Tacna) concentran 53.8% del total de transferencias mineras, canon y regalías, acumulado a febrero de 2026 Reporte Minero. Cuando el sol se encarece, el valor en soles de lo que el cobre y el oro dejan en esas regiones se reduce, y con él, el financiamiento de sus obras.
Qué significa para el bolsillo
Para el bolsillo del ciudadano, el dólar barato corta en dos direcciones. Gana quien compra productos importados, paga una deuda en dólares o viaja al exterior; pierde quien recibe remesas de un familiar afuera o vive en una región cuyas obras se financian con canon minero. La confianza que premia al sol es un activo real, pero no incondicional: se sostiene con cuentas ordenadas. Leer la apreciación solo como una buena noticia para importadores es quedarse con la mitad de la historia.