Reelección encubierta con apellido: cuando la alcaldía se hereda en familia
De los 62 alcaldes que buscan seguir pese a la prohibición de reelección, en 10 distritos el relevo es un pariente. Los datos del JNE y la reforma que no llega a tiempo.
Por Qhawaq

La Constitución prohíbe la reelección inmediata de alcaldes desde 2015: "No hay reelección inmediata para los alcaldes" (Art. 194 de la Constitución, modificado por la Ley N° 30305). El mecanismo para sortearla ya es conocido: el alcalde en funciones renuncia a postular a la alcaldía y se inscribe como primer regidor, mientras otra persona encabeza la lista y renuncia antes de la elección; si la lista gana, el primer regidor asume el cargo. A días de las Elecciones Regionales y Municipales del 4 de octubre de 2026, 62 alcaldes recurren a esa figura (El Poder en tus Manos, RPP). Esta nota mira un subconjunto distinto: los casos en que quien encabeza la lista y renuncia es un pariente del propio alcalde.
Siete hermanos, un padre, un hijo y un sobrino
De los 62 casos de reelección encubierta identificados, en 10 el vínculo es de parentesco directo (RPP). Siete son hermanos: en Anra (Áncash), Bella Unión (Arequipa), San Marcos (Áncash), Santiago de Chuco (La Libertad), Vizcatán del Ene (Junín), Pátapo (Lambayeque) y San Pablo de Pillao (Huánuco), el patrón es idéntico: el alcalde en funciones figura como primer regidor mientras su hermano o hermana encabeza la lista y renuncia a la candidatura a la alcaldía. En El Agustino (Lima), un padre renunció para que su hijo, el alcalde en funciones, herede el cargo. En San Juan de Yanac (Ica), una hija cedió el paso a su padre. Y en San Juan de Lurigancho, uno de los distritos más poblados del país, el sobrino del alcalde Jesús Maldonado renunció para que su tío, actual burgomaestre, encabece la lista desde la primera regiduría.
El rasgo común no es el parentesco en sí, sino lo que hace con la papeleta: convierte el relevo en un asunto de familia. En estos 10 distritos, el nombre que el elector marque no será el del alcalde que terminará gobernando, sino el de un pariente que ya tiene prevista su salida. La continuidad deja de depender del voto y pasa a depender del apellido.
Los datos del JNE y la reforma que no llega a tiempo
Los Jurados Electorales Especiales recibieron 717 expedientes de renuncia y retiro de candidatos en todo el país, de los cuales 699 corresponden a renuncias (Gestión). Los 62 casos de reelección encubierta se concentran en cuatro regiones: San Martín (11), Lima (9), La Libertad (8) y Áncash (7) (RPP).
El debate sobre qué hacer con esta figura está abierto y las posturas son públicas. El presidente del JNE, Roberto Burneo, ha declarado que en los gobiernos locales "debería permitirse la reelección" (Gestión). En el sentido contrario, el diputado Víctor Piñán (Obras) presentó un proyecto de ley para prohibir el mecanismo, aunque la propia iniciativa reconoce que no aplicará a este proceso electoral (RPP). Así, mientras se discute si la reelección local debería o no permitirse, la vía de la renuncia familiar sigue disponible para octubre.
El ciudadano que vota sin saber
Para el elector, la diferencia es concreta. En cada uno de estos 10 distritos, quien acuda a las urnas el 4 de octubre votará por una lista cuyo desenlace ya está previsto: el pariente que la encabeza dejará el puesto al alcalde que hoy gobierna, ahora inscrito como primer regidor. Lo que se decide no es solo la alternancia en el cargo, sino si una alcaldía puede quedar bajo el mismo apellido durante períodos sucesivos. En municipios pequeños, donde el alcalde maneja el presupuesto, las licencias y las contrataciones, esa continuidad define quién administra los recursos del distrito durante años.