Madre de Dios: la interdicción avanza y la minería ilegal responde con cadáveres
El Estado reporta S/26 millones en pérdidas para las redes de minería ilegal, pero la emboscada a la policía y los dos cuerpos hallados muestran que el golpe a la maquinaria no doblega a las mafias: solo las obliga a reorganizarse.
Por Qhawaq

En cinco días de operaciones fluviales y terrestres, el Estado destruyó en Madre de Dios maquinaria e infraestructura valorizadas en más de S/26 millones: 36 campamentos, 37 pozas, 34 balsas, 82 motores, 35 tolvas y cinco dragas, en sectores próximos a la Reserva Comunal Amarakaeri y a la Reserva Nacional Tambopata La República. El inventario es contundente. La lectura de fondo es otra: la emboscada sufrida por la policía en La Pampa y el hallazgo de dos cadáveres revelan que la operación no doblega a las mafias; solo las obliga a reorganizarse.
El golpe es real, pero pega a la logística, no a la estructura
Desde enero de 2026, las Fuerzas Armadas y la Policía acumulan más de 172 acciones militares y de interdicción, con una afectación económica superior a S/1,000 millones a las redes ilegales La República. Son cifras enormes y conviene leerlas con precisión: lo que se destruye son motores, balsas y pozas, es decir, el capital de trabajo de la extracción. La organización criminal, su logística de protección, sus rutas de lavado y sus vínculos no aparecen en el inventario de lo dinamitado.
La mafia no huye: contraataca
En el kilómetro 115 de la carretera Interoceánica, un grupo de aproximadamente quince delincuentes armados con fusiles y explosivos rodeó a dos agentes del equipo especial contra el crimen organizado, que debieron refugiarse en la vegetación RPP. Un allanamiento posterior en el mismo punto dejó tres detenidos y el hallazgo de dos cadáveres masculinos, además de ocho celulares y diez cartuchos de explosivos RPP. Quien responde así no es un minero artesanal acorralado: es una economía criminal armada con capacidad de vigilancia y de fuego.
Se golpea el síntoma con un Estado desarmado
Ahí está la asimetría que el parte no muestra. En marzo de 2023, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios tenía solo dos fiscales para el trabajo de campo Actualidad Ambiental, frente a los 1,200 policías, 300 militares y 70 fiscales que el operativo Mercurio desplegó en 2019 durante sus primeras dos semanas Actualidad Ambiental. El desorden de fondo tampoco se resuelve: de 9,256 inscritos en el registro de formalización, solo 367 habían culminado el proceso y 7,401 estaban suspendidos Inforegión. Sobre el corredor minero se superponen 272 títulos habilitantes que abarcan 198,773 hectáreas, un empalme de derechos que la interdicción no deshace Inforegión.
El territorio se repone mientras el oro siga pagando
El costo ambiental mide la escala del fenómeno: la deforestación por minería de oro en el Perú alcanzaba 139,169 hectáreas a mediados de 2025, y Madre de Dios concentraba el 97.5% del total MAAP. Solo en 2025, el Perú registró la mayor deforestación por minería de toda la Amazonía, con 18,200 hectáreas Actualidad Ambiental. Cada motor dinamitado se repone en semanas mientras el precio del oro financie el reemplazo y el territorio no tenga otra economía ni otra autoridad que la del garimpeo.
Para el ciudadano de Madre de Dios esto no es una estadística: es mercurio en los ríos de donde beben comunidades enteras, es la amenaza de quien controla los caminos y es la impunidad de quien puede emboscar a la policía en plena carretera. Un parte de guerra que no se sostiene con fiscales, demarcación territorial y desarrollo local no protege su agua, su seguridad ni su bolsillo: solo muda el conflicto de poza en poza.