La reforma sanitaria se juega en el stock de la farmacia
Una niña de 4 años con epilepsia sin su anticonvulsivo en el Cayetano Heredia, mientras la Contraloría documenta 641 productos en cero stock y 1,910 en sobrestock. El desabastecimiento expone lo que la reforma centrada en aseguramiento no toca: la cadena de suministro.
Por Qhawaq

La cadena de suministro es la primera línea de la reforma
La reforma sanitaria se debate en términos de financiamiento y aseguramiento, pero la vida de un paciente se decide en el stock de una farmacia de hospital. El jueves 13 de agosto, en el Hospital Nacional Cayetano Heredia del Minsa, en San Martín de Porres, la madre de una niña de 4 años con epilepsia denunció que no pudo retirar la solución oral de levetiracetam, el anticonvulsivo que evita sus convulsiones: desde julio la farmacia no le entrega el fármaco pese a las recetas, el personal respondió "no hay plata" y la familia se ha visto obligada a comprarlo por fuera a más de 200 soles (RPP). El mismo día, la Digemid (Minsa) y el CEABE (EsSalud) anunciaron una articulación para garantizar medicamentos críticos (Andina). El contraste es el punto: la lista priorizada incluye inmunoglobulina, amiodarona, epoetina, factor IX, asparaginasa, zidovudina y etambutol (Andina), pero el levetiracetam pediátrico no figura, y el hospital afectado pertenece al Minsa, no a EsSalud.
Donde falta plata sobra inventario: el problema es de gestión
No es solo dinero, es logística. En un operativo a 16 hospitales del Minsa de Lima Metropolitana, la Contraloría encontró desabastecimiento, es decir, cero stock, de 641 productos en 15 de 16 establecimientos y, a la vez, sobrestock de 1,910 productos con riesgo de vencimiento en 15 hospitales (Contraloría). El sistema se queda sin lo que necesita y acumula lo que no usa. El patrón se repite en EsSalud: en 14 regiones, 26 de 27 hospitales supervisados presentaban una gestión inadecuada de medicamentos y el 85% de sus farmacias tenía desabastecimiento (RCR). El caso del Cayetano Heredia no es una excepción: es la regla que los informes de control vienen documentando.
Detrás de cada línea de inventario hay una persona
Cerca de medio millón de personas viven con epilepsia en el Perú; el 70% controla las crisis con fármacos y unos 150,000 tendrían epilepsia farmacorresistente (Minsa). Para una niña de 4 años, interrumpir el levetiracetam no es una molestia administrativa: es el riesgo concreto de una crisis convulsiva (RPP). Su familia es usuaria del SIS y no debería financiar de su bolsillo un medicamento que el Estado está obligado a garantizar. Cada frasco que falta en la farmacia pública se traduce en dinero que sale del hogar y en angustia que no cabe en un presupuesto.
La reforma se medirá en la farmacia, no en el anuncio
El Ejecutivo ha pedido al Congreso facultades legislativas por 120 días, entre cuyas materias figura la reforma del Estado (Caretas), y en salud impulsa el intercambio prestacional entre EsSalud y las EPS (El Popular). Pero una reforma centrada en el aseguramiento no resuelve la cadena que va de la compra corporativa al estante del hospital: falta un sistema de alerta temprana, redistribución del sobrestock y garantía de continuidad para los medicamentos críticos pediátricos. Para el ciudadano, la reforma sanitaria será creíble el día en que un padre no tenga que elegir entre comprar la medicina o arriesgar la convulsión de su hija.