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20 jun 2026#opinion

Le cambiaron las reglas a mitad del partido

El Congreso redujo del 50% al 30% el mínimo de regiones que un partido debe cubrir para no perder su inscripción. Los candidatos ya estaban inscritos. Fuerza Popular, que participó en 10 de 25 regiones, se salvó exacto.

Por Qhawaq

Portada: Le cambiaron las reglas a mitad del partido

Hay una regla elemental en cualquier competencia: las condiciones se fijan antes de empezar, no cuando alguien ya sabe cómo le fue. El Congreso peruano acaba de ignorar esa regla.

El 15 de junio de 2026, ya cerrado el plazo de inscripción de candidatos para las Elecciones Regionales y Municipales (ERM), el Congreso promulgó la Ley 32657, que modifica la Ley de Organizaciones Políticas (Ley 28094). El cambio central: el mínimo de regiones donde un partido debe presentar candidatos para conservar su inscripción bajó del 50% al 30%, es decir, de al menos 13 regiones a apenas 8 de las 25 que tiene el país.

La matemática del beneficio es transparente. Fuerza Popular presentó candidatos en 10 de las 25 regiones. Con la regla anterior, hubiera quedado tres regiones por debajo del umbral mínimo y habría perdido su inscripción. Con la nueva regla, supera el piso por dos regiones y se salva. El margen es tan ajustado que parece calculado.

RPP reportó que el Congreso aprobó la reducción en el contexto de las propias ERM 2026, cuando las organizaciones políticas ya habían definido en cuántas circunscripciones competirían. Cambiar el umbral después de ese momento no es una reforma del sistema electoral: es una intervención sobre un resultado ya producido.

El análisis jurídico también es incómodo. Según LP Derecho, la ley genera dudas sobre qué reglas son aplicables para declarar la baja participación y las eventuales nulidades, abriendo una zona gris que los litigantes electorales ya están estudiando.

La crítica aquí no es hacia un partido. Todos los partidos, si pudieran, preferirían reglas más benignas para sobrevivir. La crítica es al Congreso que las cambia cuando ya conoce los números. Eso tiene un nombre preciso: no es reforma, es rescate legislativo. Y el problema no termina con Fuerza Popular: el precedente queda. La próxima vez que un actor con votos en el Congreso necesite un salvavidas electoral, ya sabe que el mecanismo existe y funciona.

Las reglas del juego deben redactarse antes del pitido inicial, no en el entretiempo, cuando el marcador ya está en el tablero.