La Unión Europea deja el cuero fuera de su ley antideforestación, pese a su propio análisis
El acto delegado del 13 de julio de 2026 excluyó el cuero, las pieles y los cueros de bovino de la EUDR. Qué implica para la Amazonía peruana, que perdió 147,480 hectáreas de bosque primario en 2025.
Por Qhawaq

Una decisión que se aparta de su propio análisis
El 13 de julio de 2026, la Comisión Europea aprobó un acto delegado que excluye el cuero, las pieles y los cueros de bovino del Reglamento Europeo sobre Deforestación (EUDR), la norma que obliga a las empresas a demostrar que sus productos no provienen de tierras deforestadas. Lo hizo pese a que su propio análisis, recogido en el Staff Working Document que acompañó la decisión, calculaba la huella de deforestación del cuero en hasta 390 kilómetros cuadrados al año y valoraba el beneficio ambiental de mantenerlo en la ley entre 979 millones y 1,960 millones de euros anuales, frente a un costo de cumplimiento empresarial de apenas 16.7 millones The Ethos.
La decisión llegó tras una campaña de presión de la industria europea del curtido: Fabrizio Nuti, presidente de la unión de curtidores italianos (UNIC) y vicepresidente de la patronal europea COTANCE, se reunió con funcionarios de la UE al menos 16 veces desde 2024 The Ethos. El resultado es una ley que regula la carne de res pero deja fuera la piel del mismo animal sin exigir trazabilidad alguna.
La paradoja del bovino: la carne sí, la piel no
La ganadería extensiva es el principal motor de deforestación tropical. Un estudio publicado en Nature Food atribuyó a la crianza de ganado, para carne y cuero, el 42% de la pérdida de bosques impulsada por materias primas entre 2001 y 2022 The Ethos. Otro estudio, en Ecological Economics (2024), estimó que solo las importaciones europeas de cuero generan hasta 31,000 hectáreas de pérdida forestal al año The Ethos.
Con la exclusión, la EUDR crea una asimetría: un exportador que coloca carne bovina en el mercado europeo debe demostrar que el animal no pastó en suelo deforestado, pero si ese mismo animal se convierte en cuero para carteras, asientos de automóvil o calzado de lujo, el requisito desaparece. La exclusión ya figuraba en el paquete de simplificación que la Comisión publicó en mayo de 2026 y sometió a consulta pública antes de adoptarla. Al reaccionar a ese borrador, Nicole Polsterer, responsable de la campaña de Consumo y Sostenibilidad de la organización forestal Fern, cuestionó la medida: «Esto contradice pruebas irrefutables, incluida la propia evaluación de la Comisión, de que el desmonte de tierras para la ganadería es un motor principal de la deforestación global. Eliminar un producto tan claramente vinculado a una de las causas primarias de la deforestación es absurdo» Fern.
El Perú frente al vacío: un incentivo para no mirar
Para el Perú, esta decisión tiene consecuencias concretas. En 2025, la Amazonía peruana perdió 147,480 hectáreas de bosque primario por causas distintas a los incendios, de las cuales el 94.6% fue atribuido a la expansión agrícola, que incluye la ganadería Evidencia.pe. El país ocupó el tercer lugar en deforestación amazónica regional, detrás de Brasil y Bolivia.
El Estado peruano ha concentrado su adaptación a la EUDR en el café, el cacao y la palma aceitera, los productos con los que busca asegurar sus exportaciones agrícolas a Europa Gestión. El cuero, que el reglamento europeo acaba de excluir, queda fuera de ese radar regulatorio.
La Amazonía peruana enfrenta presiones distintas y simultáneas, de geografía y dinámica propias. Una es la minería ilegal de oro, concentrada en el sureste: solo en la Reserva Nacional de Tambopata, en Madre de Dios, arrasó más de 400 hectáreas durante 2025 América Económica. Otra, en frentes separados y por causas diferentes, es la expansión agropecuaria que explica la mayor parte de la pérdida de bosque primario del país, y con ella la ganadería ligada a la cadena del cuero. Son dos motores que no conviene confundir: operan en zonas y por razones distintas.
Al dejar el cuero fuera, la Unión Europea retira un incentivo para que el Estado peruano y sus exportadores le sigan el rastro a esa cadena. El reglamento exige trazabilidad al café, al cacao y a la carne de res, pero exime a la piel del mismo animal, que puede llegar al mercado europeo sin que se le pregunte de dónde vino.