Dengue en récord: la epidemia que la transición no está combatiendo
Con 34,820 contagios y 36 fallecidos hasta la semana 26, el dengue rompe su récord en 2026. La NOAA da 97% de probabilidad de que El Niño persista hasta marzo de 2027 y 81% de que alcance la categoría "muy fuerte" entre octubre y diciembre. La prevención sigue sin llegar a los barrios.
Por Qhawaq

Perú cierra julio de 2026 con dos crisis superpuestas: una transición política que avanza sin prisa y una epidemia de dengue que avanza sin pausa. Hasta la semana epidemiológica 26, el Centro Nacional de Epidemiología del Minsa reportó 34,820 contagios y 36 fallecidos, un incremento del 22% respecto a los 28,570 casos del mismo periodo en 2025 Gestión. Mientras tanto, la NOAA elevó al 97% la probabilidad de que El Niño persista hasta marzo de 2027, y estimó en 81% la probabilidad de que alcance la categoría "muy fuerte" (anomalías iguales o superiores a 2 °C) entre octubre y diciembre de 2026 La República. La convergencia de ambos fenómenos no es una hipótesis: es una advertencia que el Estado peruano está leyendo tarde.
La curva que no se aplana
El dengue no es una novedad en el Perú, pero su trayectoria reciente revela un patrón de escalada que las políticas públicas no logran contener. En 2024 el país vivió el peor brote de su historia, con 273,847 casos y 259 fallecidos Norte Sostenible CDC Perú. En 2025 las cifras cedieron parcialmente, y en 2026 la epidemia retoma fuerza antes de que El Niño despliegue todo su impacto. La curva no es estacional: es estructural.
El médico infectólogo Ciro Maguiña lo explicó con claridad: "cuando ocurren grandes cambios climáticos, como El Niño, el dengue tiende a incrementarse porque las condiciones se vuelven más favorables para el mosquito transmisor" La República. Su colega Leslie Soto agregó que las altas temperaturas aceleran el ciclo reproductivo del Aedes aegypti: más zancudos en menos tiempo, mayor riesgo de brotes.
El plan que se anuncia pero no se ve en los barrios
La presidenta Keiko Fujimori incluyó en su mensaje a la nación del 28 de julio la promesa de "un plan de contingencia nacional frente al fenómeno El Niño que romperá con la lógica de la reacción tardía" Diario Correo. El 3 de agosto anunció en Piura el inicio de una campaña de vacunación contra el dengue El Comercio. Son señales en la dirección correcta, pero llegan cuando el mosquito ya se instaló.
El mismo Maguiña advirtió que la vacuna disponible en el país "ayuda a disminuir las formas graves de la enfermedad, pero no evita la circulación del virus ni detiene los brotes" La República. La prevención real depende de lo que ocurre en los barrios: fumigación, eliminación de criaderos, acceso a agua corriente y sistemas de alerta temprana. Y es justamente ahí donde el Estado llega tarde, cuando llega.
En el asentamiento Luis Alberto Sánchez del distrito Veintiséis de Octubre, en Piura, los vecinos denunciaron en julio más de 15 familias con casos de dengue y la ausencia total de campañas de fumigación El Tiempo. "Pedimos una fumigación inmediata porque hay niños, adultos mayores y madres de familia enfermos", declaró un morador. Ese reclamo no es una excepción: es la regla en los distritos donde el Estado delega la prevención a municipios sin presupuesto ni capacidad técnica.
Lo que significa para quien abre el caño y no sale agua
El dengue es, en última instancia, una enfermedad de la desigualdad. Pica donde no hay agua corriente y las familias almacenan el líquido en recipientes que se convierten en criaderos. Pica donde la recolección de residuos falla y los objetos inservibles acumulan lluvia. Pica donde no llega la fumigación porque el municipio no tiene recursos y el Minsa prioriza la respuesta sobre la prevención.
Para la familia que abre el caño y no sale agua, que guarda el líquido en un balde y ve a su hijo con fiebre, la transición política es una abstracción; el mosquito, una amenaza concreta. El próximo gobierno hereda una epidemia en ascenso y un fenómeno climático que la multiplicará. No bastará con anuncios: hará falta un plan que llegue a los barrios antes que el zancudo.