La inteligencia que se invoca y la inteligencia que falla
El fiscal Jorge Chávez Cotrina reconoce que el secuestro y cuádruple crimen de Trujillo ocurrieron porque falló la inteligencia policial, mientras el Ejecutivo hace de la inteligencia el centro de su estrategia contra el crimen.
Por Qhawaq

Mientras el Ejecutivo presenta la inteligencia como su nueva apuesta contra el crimen, el fiscal que investiga la masacre de Trujillo reconoce que la inteligencia policial falló en un secuestro que terminó con cuatro muertos. La palabra es la misma; el resultado, todavía no.
La inteligencia como apuesta del Estado
La inteligencia se ha convertido en la palabra clave de la política de seguridad. El ministro de Justicia, Ernesto Álvarez Miranda, lo dijo sin matices al presentar la intervención de cinco penales declarados en emergencia por 60 días: "Lo fundamental no serán las requisas para dar imagen de eficiencia. Lo importante es la labor de inteligencia" Diario UNO. La apuesta es que las Fuerzas Armadas, la Policía y el INPE trabajen con información para mapear a las organizaciones criminales y anticiparse a sus modalidades, más que decomisar objetos en operativos visibles Diario UNO. Esa misma lógica sostiene la delegación de facultades: el 28 de agosto, el Consejo de Ministros aprobó solicitar al Congreso potestad para legislar en seguridad ciudadana, entre otras materias gob.pe.
La inteligencia que no evitó la masacre
El problema es que esa capacidad no aparece en el terreno donde más se la necesita. El domingo 30 de agosto, a las 2:47 de la madrugada, sujetos que simularon un operativo policial interceptaron una camioneta en la avenida Húsares de Junín, en Trujillo, mataron a cuatro personas y secuestraron al empresario Jenss Lara Tantaquilla Infobae. Las víctimas fueron Nadia Urtecho Rodríguez, Farhad Monzón Lingán, Christopher García Álvarez y Luis Rojas Ramos de Rosas La República. Los criminales hicieron seguimiento a la víctima y usaron vehículos, armas con silenciadores e indumentaria policial La República. No fue un asalto improvisado: fue un plan. Y la Policía lo sabía: reconoció que desde hacía tres meses manejaba información de que se planeaba un secuestro Infobae.
El diagnóstico que desarma el discurso
Quien lo resume es el propio fiscal del caso. Jorge Chávez Cotrina, coordinador de las fiscalías contra el crimen organizado, fue directo: "El secuestro se ejecutó porque ha fallado la inteligencia" La República. Y añadió que se necesita "una reingeniería de la inteligencia de la Policía Nacional", porque en los últimos años la institución "no ha recibido los recursos necesarios para poder tener un equipo de inteligencia" La República. El Estado pide más facultades y promete más inteligencia, mientras el fiscal que persigue a los responsables describe una herramienta desfinanciada y fallida.
Lo que está en juego para el ciudadano
Para quien vive con miedo a la extorsión, esta distancia entre el discurso y el resultado no es un debate técnico: es la diferencia entre que un secuestro se frustre o termine en cuatro ataúdes. Que el Estado logre capturar en Bolivia a Jhonsson Smit Cruz Torres, cabecilla de Los Pulpos condenado a cadena perpetua por el asesinato de una comerciante en 2020 RPP, demuestra que la capacidad de persecución existe cuando se concentra. Pero la seguridad de una familia no depende solo de capturar al jefe después del crimen: depende de que la inteligencia sirva para advertir antes de que disparen. Hoy el Estado invoca la inteligencia como promesa; Trujillo recuerda que, por ahora, sigue siendo una deuda. El costo lo pagan los ciudadanos con su vida y su tranquilidad, y lo financian con impuestos que aún no se traducen en prevención.