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6 sep 20262 min de lectura#opinion#mineria-ilegal#nasca#patrimonio#ica#crimen-organizad

La minería ilegal daña las Líneas de Nasca: el patrimonio como víctima de la economía criminal

El Ministerio de Cultura confirmó con imágenes de dron el daño a una figura de Nasca en Mollaque, Palpa. La respuesta sigue siendo reactiva frente a una actividad que crece sin freno.

Por Qhawaq

Portada: La minería ilegal daña las Líneas de Nasca: el patrimonio como víctima de la economía criminal

La economía criminal ya no solo contamina: ahora borra historia

La minería ilegal ya no es solo un problema de ríos contaminados ni de selva ocupada: esta semana se confirmó que también borra patrimonio arqueológico. El director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica, Luis Mendoza Urcia, informó que la minería ilegal ocasionó daños a una de las figuras del área arqueológica de las Líneas y Figuras de Nasca, en la zona de Mollaque, provincia de Palpa, y que cuentan con imágenes de dron que lo evidencian, según RPP.

Un patrimonio mundial sin escudo efectivo

Mollaque no es un terreno cualquiera: integra el Área de Reserva Arqueológica Líneas y Geoglifos de Nasca, según Diario El Pueblo, el conjunto inscrito como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Lo que encontró la inspección conjunta del Ministerio de Cultura, el Ministerio Público y la Policía Nacional describe una ocupación minera en toda regla: chozas de esteras, equipos, un socavón y otros materiales vinculados con la actividad, de acuerdo con RPP. La respuesta institucional, sin embargo, se queda en lo reactivo: documentar con dron, presentar una denuncia y exhortar a los mineros a acercarse a las oficinas de Cultura para coordinar acciones, según la misma nota de RPP. La nota de RPP no registra un mecanismo de protección que impida el daño antes de que ocurra.

La impunidad que el dato confirma

Que esto no sea un accidente aislado lo dice el número. Las denuncias por minería ilegal crecieron 53% entre enero y abril de 2026, y Madre de Dios concentró una de cada tres en esos primeros cuatro meses, según el análisis del Instituto Peruano de Economía (IPE). En 2025 las exportaciones de oro ilegal superaron las 100 toneladas y prácticamente igualaron a los envíos formales, de acuerdo con la misma fuente del IPE. Cuando una economía criminal mueve ese volumen, la protección de un desierto con trazos milenarios depende de cuánto se atreva el Estado a interponerse, no de cuántas actas levante.

Qué significa esto para quien no vive en Palpa

El patrimonio no es un lujo de museo: es un activo económico y un derecho. Cada figura dañada es un atractivo menos y, con él, un pedazo del sustento local. Es también una señal de seguridad: donde la minería ilegal se asienta, llega con ella el dinero sucio, como lo muestran las operaciones financieras sospechosas que encabezan Lima, Callao, Puno y La Libertad, según el IPE. El ciudadano paga doble: con su bolsillo, si el turismo se apaga, y con su seguridad, si el crimen avanza. Que un dron documente la herida no protege el suelo: lo protege la decisión de impedirla antes de que el trazo desaparezca.

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