En la pista manda el cupo
En las rutas de Lima hay una autoridad que decide quién trabaja: cobra un cupo, fija la cuota y castiga la mora con una bala. No es el Estado, es la extorsión. Este año ya van 64 choferes asesinados, y el gobierno que asume el 28 de julio hereda una pista donde, por ahora, el cupo cobra mejor que la ley.
Por Qhawaq

El 17 de junio, Lima y el Callao sumaron tres atentados contra el transporte en menos de veinticuatro horas, con cinco heridos y una cúster incendiada (La República). La noticia ya casi no abre los portales. Se volvió rutina, y la rutina anestesia.
Detrás de esa rutina hay una cifra que conviene no redondear. En lo que va de 2026 la Policía cuenta 64 choferes de transporte público asesinados y 95 atentados contra empresas del sector (Caretas, Infobae). No son víctimas sueltas de la inseguridad general: son el costo de un cobro.
En las rutas de Lima opera una autoridad que decide quién trabaja. Cobra un cupo, fija la cuota y castiga la mora con un disparo o un incendio. Funciona como un Estado paralelo: tiene su impuesto, su territorio y su monopolio de la violencia sobre la pista. El gremio lo dice sin eufemismo, hoy se extorsiona a prácticamente todas las empresas de transporte urbano (El Comercio).
El Estado que sí medimos responde con otra cosa: cuenta y anuncia. Informa el número de muertos y presenta una plataforma tecnológica contra la extorsión y el sicariato en el transporte (El Peruano). La distancia entre lo que el Estado declara y lo que el cupo recauda es, exactamente, el problema. La autoridad informal cobra todos los días; la formal todavía promete coordinación.
A quién golpea distinto se ve mejor en una empresa con nombre. Z Buss, que viajaba al norte, dejó de operar tras el asesinato de uno de los suyos (La República). Cuando una ruta cierra no cierra una estadística: se queda sin trabajo el chofer, sin viaje el pasajero y con más miedo el que mañana vuelve a manejar. Vidas, no estadística.
Aquí no hay bando que defender. Hay un dato que se repite y un Estado que llega tarde a su propia pista. El 28 de julio asumen un gobierno y un Congreso nuevos, y entre lo que heredan está esta cuenta abierta: 64 nombres este año y una autoridad informal que, por ahora, manda donde el Estado debería. Es una lectura, no una sentencia. Pero el termómetro es claro: mientras el cupo decida quién maneja, el Estado no gobierna la pista.
Fuentes
- Tres atentados al transporte en menos de 24 horas (cinco heridos, una cúster incendiada), 17 de junio: La República
- 64 choferes asesinados y 95 atentados contra el transporte en 2026, según la PNP: Caretas · Infobae
- El gremio de transportistas, "todas las empresas están siendo extorsionadas": El Comercio
- La PNP anuncia una plataforma tecnológica contra la extorsión y el sicariato en el transporte: El Peruano
- Z Buss deja de operar tras el asesinato de uno de los suyos: La República