El paquetazo que no fue, la cuenta que sí
Por dos días el país discutió un alza de impuestos por decreto. El Ejecutivo la dejó correr, los gremios la frenaron y el Ministerio de Economía la negó. Pero la presión fiscal que explica el globo de ensayo es real, y la cuenta la hereda el gobierno que asume el 28 de julio. Si el ajuste llega por el lado del consumo, lo paga primero la bodega.
Por Qhawaq

Por dos días, el país discutió un impuesto que, según el propio gobierno, no existe. A mediados de junio circuló que el Ejecutivo preparaba un alza de impuestos por decreto, con el Impuesto Selectivo al Consumo a cervezas y gaseosas en la mira (RPP). El paquete sumaba ampliar el mecanismo de percepción del IGV y recortar el drawback de 3% a 1%, y entraría a regir el 1 de julio (Gestión). El 14 de junio el Ministerio de Economía lo descartó: dijo que "no existe ninguna condición económica o fiscal" para elevar el ISC y que las versiones carecían de sustento (MEF, vía Gestión). Hasta ahí, un globo que se desinfló en 48 horas. Conviene mirar qué dejó ver mientras estuvo en el aire.
Lo primero que mostró es a quién le habría tocado pagar: a la bodega. La Asociación de Bodegueros, que dice representar a 535 mil bodegas en economía de subsistencia, salió a rechazarlo de inmediato (ABP, vía El Comercio). Un alza del ISC y un cambio en la percepción del IGV, según el gremio, encarecen los productos de consumo masivo, alimentan la inflación y empujan el contrabando. Un impuesto al consumo no pregunta cuánto ganas antes de cobrarte. Cae igual sobre quien puede absorberlo y sobre el puesto que vive del margen del día. Por eso se llama regresivo, y por eso la bodega lo siente antes que nadie.
Lo segundo que mostró es la forma. El paquete iba a salir por Decreto Supremo, no por ley. Crear o subir un impuesto es potestad del Congreso y materia de debate público, no de una firma del Ejecutivo, y menos de uno que entrega el cargo en seis semanas (ABP, vía El Comercio). No hace falta compartir la postura del gremio para ver el problema de fondo: un gobierno de salida no debería redibujar la carga tributaria por la puerta de atrás, justo cuando quien la va a administrar todavía no asume.
Lo tercero, y lo que de verdad pesa, es que la caja no cuadra. El déficit fiscal anualizado a abril fue de 1.9% del PBI (MEF, vía El Peruano), y el propio Ministerio proyecta bajarlo a 1.8% este año y a 1% en 2028 (El Comercio). El Consejo Fiscal advierte que esa meta es muy difícil de cumplir: entre 2021 y 2026 se aprobaron 268 leyes con impacto fiscal adverso, que comprometen cerca de S/ 36,700 millones al año, alrededor del 3% del PBI (El Comercio). Alcanzarla, dijo su presidente, exigiría recortar gasto y probablemente subir impuestos.
Y ese ajuste no lo hace quien lo dejó pendiente. El mismo informe reconoce que la próxima administración deberá decidir si mantiene o cambia la senda fiscal (El Comercio). Dicho de otro modo: el gobierno que asume el 28 de julio hereda una caja apretada y la factura de leyes que no votó, frente a un Congreso en el que el 90.4% de la gente no confía (CEPLAN). El paquetazo que no fue es un ensayo de la pelea que sí viene: cómo se cierra la brecha, y sobre qué espaldas.
La pregunta, entonces, no es si habrá ajuste. Es quién lo paga. Subir el consumo es la salida más rápida porque se cobra sola, en cada compra, sin que nadie tenga que dar la cara. También es la más ciega: no mira el ingreso de quien paga. La señora de la bodega no fija el déficit ni aprueba el presupuesto, pero es la primera en sentirlo cuando alguien decide cerrarlo subiendo justo lo que ella vende.
Por ahora el impuesto no existe, y está bien decirlo. Pero la cuenta sigue ahí, esperando una firma. Pongo los números sobre la mesa con su fuente a la vista; la lectura es mía, la conclusión la sacas tú.
Fuentes
- El MEF descarta el alza del ISC ("no existe ninguna condición económica o fiscal") y el detalle del paquete (percepción del IGV, drawback de 3% a 1%): MEF, vía Gestión
- Alza del ISC apuntada a cervezas y gaseosas, con vigencia desde el 1 de julio: RPP
- Rechazo de la Asociación de Bodegueros (535 mil bodegas, riesgo de inflación y contrabando, objeción a hacerlo por decreto): ABP, vía El Comercio
- Déficit fiscal anualizado a abril, 1.9% del PBI: MEF, vía El Peruano
- Trayectoria del déficit (1.8% en 2026, 1% al 2028), 268 leyes con impacto fiscal adverso (S/ 36,700 millones anuales, 3% del PBI) y el ajuste que recae en el próximo gobierno: El Comercio
- Desconfianza en el Congreso, 90.4%: CEPLAN