Saltar al contenido
← Opinión
15 sep 20262 min de lectura#opinion#educacion#infraestructura-escolar#agua-potable#presu

Plan Nacional de Educación 2026-2031: una hoja de ruta a cinco años sobre colegios que hoy están en emergencia

El Ejecutivo presenta un plan de largo plazo mientras miles de colegios siguen sin agua potable y con infraestructura dañada. Sin presupuesto comprometido, es una declaración de intenciones, no una política pública.

Por Qhawaq

Portada: Plan Nacional de Educación 2026-2031: una hoja de ruta a cinco años sobre colegios que hoy están en emergencia

La emergencia es real, pero el plan llega sin costo

El contraste no está entre tener o no tener plan, sino entre lo que el plan promete y el dinero con el que cuenta. Hoy, lunes 14 de setiembre, la presidenta Keiko Fujimori presenta el Plan Nacional de Educación 2026-2031 con énfasis en aprendizaje, infraestructura, conectividad, formación docente, educación técnica y liderazgo de directores, según Andina. Lo hace menos de tres semanas después de que su propio gobierno declarara en emergencia la infraestructura educativa pública mediante el Decreto Supremo N.º 013-2026-MINEDU. La brecha acumulada asciende a S/158,832 millones, según el Ministerio de Educación, y el anuncio del plan no detalla costeo por año ni montos comprometidos para cerrarla.

La emergencia no trajo dinero nuevo

Una emergencia que se financia "sin recursos adicionales" es una emergencia de papeles. El decreto del 27 de agosto dispone que su implementación se financie con cargo al presupuesto institucional del Minedu, "sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público", como reportó La República. Es decir, la declaratoria reorganiza funciones y encarga normas, pero no mueve nuevos soles hacia las aulas. Mientras tanto, más de 31,000 colegios públicos están en riesgo de colapso ante un sismo o los efectos del fenómeno El Niño, según Luis Lescano, expresidente del Consejo Nacional de Educación.

El agua potable sigue siendo el primer piso

Ningún plan pedagógico funciona donde no hay agua para lavarse las manos. Según la estadística Escale del Minedu con datos al 23 de diciembre de 2025, solo el 47% de las 71,202 instituciones educativas tiene agua potable por red pública y apenas el 41.9% cuenta con desagüe. En el ámbito rural, donde se concentra el 61% de los colegios, solo el 18% accede a agua y el 12% a desagüe. Son 43,714 colegios sin agua potable ni desagüe por red pública. Un plan de transformación integral que no amarra esos servicios a un cronograma de inversión empieza la casa por el techo.

La velocidad de la inversión no alcanza

A este ritmo, la brecha se cierra en generaciones, no en un quinquenio. En 2024 se ejecutaron S/1,429 millones en infraestructura y equipamiento de colegios, según el Ministerio de Economía y Finanzas. Esa cifra equivale a menos del 1% de la brecha de S/158,832 millones. Con esa velocidad, un plan a cinco años apenas araña la superficie del problema que declara querer resolver.

Lo que está en juego es el recreo de la semana que viene

Para una niña que evita el baño durante su periodo porque no hay agua ni puertas seguras, el plan importa solo si cambia su rutina escolar de mañana. Para un padre que envía a su hijo a un aula con muros dañados en una zona sísmica, importa la obra, no el documento. Un plan nacional es una promesa; se convierte en política pública el día en que llega con presupuesto, responsable y fecha. Hasta entonces, es una declaración de intenciones sobre colegios que siguen en emergencia.

Suscríbete a Opinión

Cuando escribo, te llega.

Recibe en tu correo cada análisis de Qhawaq apenas se publica. Sin spam; tu dato no se comparte.