Ormuz no queda lejos: la guerra económica de Trump y el grifo peruano
El conflicto por el estrecho de Ormuz fija el precio del crudo que el Perú importa. La referencia internacional baja, pero el grifo sigue al alza; el Gobierno responde con subsidios temporales y no con política energética.
Por Qhawaq

Donald Trump anunció el miércoles una "guerra económica en una escala sin precedentes" contra Irán y amenazó con consecuencias "tremendas" a cualquier país que haga negocios con Teherán (Andina). El telón de fondo es el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde los ataques israelo-estadounidenses del 28 de febrero (Andina). Por allí pasa un corredor secreto que Estados Unidos montó para sacar crudo: entre 15 y 20 petroleros entran y salen cada noche y se transportan unos 10 millones de barriles diarios, la mitad del volumen previo a la guerra (El Comercio). Lo que ocurra en ese canal define cuánto cuesta el barril que el Perú importa.
El Perú importa más crudo del que extrae
¿Cuánto importa el Perú? Produce alrededor de 40,000 barriles de petróleo por día y consume unos 250,000; el déficit de 210,000 barriles diarios se cubre con importaciones (Gestión). El país no es espectador del conflicto: es comprador de un mercado cuyo punto más tenso es Ormuz.
La referencia baja, pero el grifo no la sigue
La desconexión entre el mercado internacional y el grifo peruano se midió esta semana. El lunes 17 de agosto, la referencia internacional que publica Osinergmin registró rebajas: gasoholes y gasolinas cayeron entre S/0.15 y S/0.32 por galón (Gestión). Al día siguiente, Petroperú publicó un listado con precios al alza en las plantas del interior, con incrementos de entre 3.19% y 3.65% en Talara, Eten, Salaverry y Chimbote (Gestión). En un mes, los combustibles de la estatal están entre 6.5% y 18% más caros; el diésel B5 vehicular subió 18.39% solo en la planta Callao (Gestión).
Hay razones locales para ese desfase. La producción de diésel cayó de 120,000 barriles diarios en marzo a 99,000 a fines de julio, mientras la importación trepó a 58,000 barriles (Gestión). La refinería de Talara inició una parada secuencial el 28 de julio y sigue en reactivación (Gestión). Con menos refinado propio y más importación, la baja del crudo no alcanza a compensar el costo de traer el combustible.
El Gobierno apaga el incendio con subsidios, no con política energética
Frente al malestar, el Ejecutivo aprobó el Decreto de Urgencia N.° 007-2026 con hasta S/105 millones para subsidiar por tres meses a los transportistas: S/4 por galón de diésel comprado en el interior y, en Lima y Callao, un pago por kilómetro recorrido (La República). Es una contención necesaria: en Ucayali el galón de diésel pasó de un rango de S/11.50 a S/12 en marzo a S/23 o S/24 hoy, y en Tacna llegó a S/25.35 (La República). Pero el subsidio es temporal y focalizado; no corrige el déficit de 210,000 barriles diarios ni la caída del refinado local (Gestión).
Lo que significa para tu bolsillo
El diésel minorista promediaba S/23.86 por galón a fines de julio, 55% más que el promedio de 2025 (Gestión). Ese número se traduce en pasajes, fletes y canasta básica. El paro de transportistas del 25 de agosto en Lima y Callao responde a la ola de extorsiones y sicariato, no al combustible (RPP), pero golpea a los mismos usuarios que ya pagan más por moverse. El ciudadano carga por partida doble: paga el galón caro en el grifo y, con sus impuestos, el subsidio de S/105 millones que no ataca la causa. Mientras el Perú no tenga política energética, el precio de su movilidad se decidirá en un estrecho del otro lado del planeta.