Saltar al contenido
← Opinión
4 sep 20263 min de lectura#opinion#keiko-fujimori#presidencia#gestion-publica#inversion

Nueve regiones en un mes: la gira de Keiko y la gestión que se mide en visitas

En su primer mes, Keiko Fujimori recorrió nueve regiones entre emergencias, bases y una visita sorpresiva a Puno. El reto es saber qué dejó cada escala en expedientes, presupuesto y obras, no solo en anuncios.

Por Qhawaq

Portada: Nueve regiones en un mes: la gira de Keiko y la gestión que se mide en visitas

Un mes que se cuenta en escalas, no en expedientes

Recorrer el país es necesario, pero no equivale a gobernar. En su primer mes de gestión, Keiko Fujimori visitó nueve regiones: Junín, Cusco, Ayacucho, Piura, Lambayeque, La Libertad, Tumbes, Arequipa y Puno El Comercio. El primer viaje fue el 31 de julio, dos días después de jurar el cargo, para supervisar la ayuda tras un sismo en Junín El Comercio. La agenda mezcló emergencias climáticas, descolmatación de ríos y visitas a bases militares y policiales. Nada de eso es reprochable en sí mismo: el problema aparece cuando el viaje se confunde con el resultado. La especialista en gestión pública Karen López Tello lo resume con precisión: una prioridad no se define únicamente porque la presidenta le dedique tiempo, sino porque exista detrás una cadena de decisión y ejecución que produzca resultados El Comercio.

Un tractor y anuncios de cinco minutos

Donde menos votos obtuvo, la visita fue más simbólica que ejecutiva. En Puno, la región donde en segunda vuelta alcanzó 13.59% frente al 86.40% de Roberto Sánchez El Comercio, Fujimori entregó un tractor agrícola y anunció una planta procesadora de fibra de alpaca, el apoyo a la Universidad de Carabaya y la doble vía Macusani-Nuñoa, en un discurso de unos cinco minutos y sin referirse a los 19 fallecidos de las protestas de 2023 Pachamama Radio. El gobernador Richard Hancco no pudo sumarse a la comitiva porque el protocolo no pasó por el Ejecutivo regional, y su pedido fue directo: que venga con algo, que traiga proyectos El Búho. Puno tiene pendientes concretos, como el embarcadero, el teleférico y la marca Puno El Búho; una escala presidencial no los reemplaza.

La demanda que vuelve cada año

La población no pide más visitas, pide obras que ya debieron estar listas. El miércoles 2 de septiembre, en Piura, un poblador del Bajo Piura le pidió ampliar las cajas hidráulicas y atender Chutuque: con las cuatro cajas, explicó, tendrían más de 3,800 de capacidad de agua Correo. Su reclamo arrastra el recuerdo de la tragedia de 2017 Correo. No es una demanda nueva: es la misma infraestructura pendiente ante cada aviso de El Niño. La diferencia entre un acto protocolar y una gestión está ahí, en si esas demandas se convierten en expedientes aprobados y partidas asignadas, o si vuelven a esperar al próximo anuncio.

Lo que el ciudadano paga mientras espera

La escenografía tiene un costo, y lo paga quien espera la obra. Cada visita sin expediente ni presupuesto es tiempo que se consume sin resultado verificable, mientras la máquina que debía ejecutar sigue lenta: en 2025, al 30 de noviembre, el Gobierno Nacional avanzó 71.2% de su inversión pública frente al 78.4% de los gobiernos regionales La Cámara. El dato importa porque casi todas las demandas que escuchó la presidenta en la gira, descolmatación, cajas hidráulicas, doble vía, dependen de ese Estado central. Un gobierno que viaja sin rendición de cuentas puede estar usando el territorio como escenografía. La rendición no se mide en kilómetros recorridos, sino en obras terminadas, expedientes firmados y partidas que se ejecutan antes de la próxima emergencia.

Suscríbete a Opinión

Cuando escribo, te llega.

Recibe en tu correo cada análisis de Qhawaq apenas se publica. Sin spam; tu dato no se comparte.