Las 11,000 infraestructuras públicas en riesgo sísmico: una bomba de tiempo sin plan de reforzamiento
Salud, educación y transporte acumulan más de 11,000 activos en riesgo «muy alto» ante sismos. El sismo de Junín, con 6 fallecidos y 500 damnificados, es el ensayo de una tragedia previsible.
Por Qhawaq

El sismo de Junín no fue el gran terremoto, pero ya costó vidas
La noche del sábado 18 de julio de 2026, un sismo de magnitud 5.1 con epicentro en Chupaca sacudió la región Junín. No fue el terremoto que la sismología teme, y sin embargo bastó para dejar seis personas fallecidas, alrededor de 500 damnificados y cerca de 300 viviendas entre afectadas y destruidas, según el balance del 20 de julio de Defensa Civil regional Diario Correo. El Gobierno declaró el estado de emergencia por 60 días en cinco distritos de Junín El Comercio.
La pregunta incómoda es: si un sismo de 5.1 produce este saldo, ¿qué ocurrirá cuando la magnitud sea de 8.0?
Más de 11,700 escuelas, hospitales y centros de salud están en la línea de fuego
Un informe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), recogido por Gestión, revela que más de 11,700 infraestructuras de salud y educación se encuentran en nivel de riesgo «muy alto» frente a sismos en el Perú Gestión. No son cifras abstractas: son los colegios donde los niños pasan seis horas diarias y los centros de salud que deberían atender a los heridos tras un desastre.
El inventario del peligro es demoledor. El Ministerio de Salud ya había reconocido que el 97% de los establecimientos del primer nivel de atención tienen una capacidad instalada inadecuada: infraestructura y equipamiento que no cumple las normas técnicas vigentes Gestión. En educación, el Plan Nacional de Infraestructura Educativa al 2025 identificó que cuatro de cada 10 edificaciones escolares fueron construidas antes de 1998, es decir, sin cumplir la Norma de Diseño Sismorresistente, y el 61% se ubica en zonas de amenaza sísmica alta o muy alta Gestión.
Y no es solo salud y educación: la misma fuente reporta cerca de 13,900 kilómetros de carreteras nacionales y más de 1,400 puentes en distritos con riesgo «alto» o «muy alto». La logística de emergencia tras un terremoto dependería precisamente de esas vías.
El Estado gasta en planes, pero no en prevenir
El Plan Multisectorial ante Sismos y Peligros Asociados 2026-2028 (PLANSIS) cuenta con un presupuesto de S/196,346,552 para 56 intervenciones a cargo de 25 entidades públicas PCM. La cifra puede sonar abultada, pero se descompone rápido: casi S/156 millones van al sector Vivienda para redes de agua y bonos de reforzamiento, mientras que partidas esenciales como los estudios de riesgo sísmico del CISMID-UNI o la Red Sísmica Nacional reciben montos marginales dentro del total.
Además, el plan no responde a la pregunta central: ¿cuánto de esos S/196 millones se destina directamente a reforzar las 11,700 infraestructuras críticas identificadas? La respuesta, hasta hoy, es que ese rubro específico no aparece desglosado.
Karla Gaviño, especialista en gestión pública de la Universidad del Pacífico, lo explicó con claridad en Gestión: el problema no es la falta de herramientas ni de fuentes de financiamiento, existen el programa presupuestal de reducción de vulnerabilidad, el FONDES, los créditos suplementarios y Obras por Impuestos, sino la falta de prioridad política Gestión. Las obras preventivas no se inauguran con fotos; no dan rédito electoral inmediato.
El costo de mirar para otro lado
Mary Mollo, especialista en Gestión de Riesgos de Desastres de ESAN, citada en la misma investigación de Gestión, señala que los estudios internacionales son concluyentes: por cada sol invertido en reducir vulnerabilidades se ahorran nueve en rehabilitación y reconstrucción Gestión. Es una ratio que cualquier gerente comprendería de inmediato. Pero la gestión pública peruana se mueve con otra lógica: responde a la emergencia, no a la prevención.
Los recientes cambios al reglamento de Invierte.pe para intervenciones de desastre, que según Gaviño generan «inestabilidad jurídica» y exigirán nuevas directivas antes de poder ejecutar, añaden una capa de parálisis burocrática justo cuando el país necesita acelerar Gestión.
Lo que está en juego no es institucional: es humano
Detrás de cada ficha técnica hay un padre que lleva a su hijo a una escuela construida hace 40 años sin criterios sísmicos. Hay un adulto mayor que acude a una posta médica que podría colapsar sobre él durante la atención. Hay una familia en Pumpunya, Chupaca, que el 18 de julio perdió a sus abuelos, Marino Barreto y Adela Néstares, ambos de 74 años, hallados juntos sobre su cama tras el colapso de su vivienda mientras dormían Diario Correo.
El nuevo gobierno hereda un mapa de riesgo que ya está dibujado y un plan con presupuesto que ya está aprobado. Lo que falta es la decisión de ejecutar antes de que la naturaleza ejecute primero.