El Niño ya se cobra en el mercado: qué alimentos suben y cuánto, antes de que el crédito llegue al productor
El crédito suplementario llega después del precio: el tomate, el choclo y la papa ya subieron mientras se discutía el financiamiento contra El Niño.
Por Qhawaq

El impacto del fenómeno no empieza con la declaratoria de emergencia sino con la lista de precios. El mismo día en que el Congreso aprobó un crédito suplementario de S/8,288 millones, del que solo 702.9 millones van a El Niño, los datos ya mostraban alimentos más caros y una epidemia en marcha: la emergencia no se anuncia, se factura en el mercado.
El precio se adelantó a la emergencia
El precio se movió antes que la burocracia. En setiembre, cuando todavía se discutía el financiamiento, el tomate subió 28.92% en Lima Metropolitana, la arveja verde 18.54% y el choclo 16.81%, según el INEI (RPP). La papa lo confirma en el acumulado: a nivel mayorista, la variedad amarilla subió casi 70% interanual, la canchan 106%, la color 116% y la blanca 35%, según el Sisap de Midagri (El Comercio). El choclo mayorista pasó de S/155 a S/335 el ciento (42 kilos) entre enero y fines de octubre, un alza de 116.1% (El Comercio). Nada de esto esperó al decreto.
No todo aumento es escasez
Conviene separar la oferta dañada de la especulación. Stephani Maita, economista del Instituto Peruano de Economía, lo plantea con precisión: un aumento de precios no basta para afirmar que hay desabastecimiento; hay que mirar los volúmenes que ingresan a los mercados mayoristas (Gestión). El riesgo real de oferta existe y está localizado: exceso de lluvias en la costa norte, con el limón, el arroz, el mango y el plátano entre los más expuestos, y déficit hídrico en la sierra centro-sur, que golpea a la papa, la cebolla, la quinua y el maíz, más el riesgo logístico de la carretera Central (Gestión). Pero también opera la sustitución: el pollo y la carne pueden encarecerse por mayor demanda ante un pescado más caro, sin que su producción haya caído (Gestión).
Quién paga el costo
El costo se reparte de forma desigual: el productor pierde la cosecha, el consumidor paga más y las regiones cargan también el costo sanitario. En Tumbes, las lluvias ya dejaron 2,394 casos de dengue en 2026, más del doble de los 1,021 de todo 2025 (La República). Mientras tanto, el crédito suplementario aprobado el 28 de octubre destina 702.9 millones de los S/8,288 millones a El Niño (RPP): una fracción pequeña, aprobada cuando los precios ya se habían movido. Es prevención, no un amortiguador del precio de hoy.
Qué significa para el bolsillo
Para una familia, esto se traduce en comprar menos con el mismo dinero. Jimmy Astocóndor, profesor de Pacífico Business School, estima que el gasto de hogar podría subir entre 35% y 50% en un escenario de escasez, con entre 1.5 y 2 puntos de inflación adicional (Gestión). Las nutricionistas advierten de una crisis alimentaria silenciosa: hogares que reducen porciones o reemplazan alimentos nutritivos por opciones que solo llenan el plato (La República). La papa, el arroz y el choclo son la base energética de millones de mesas; su encarecimiento no se compensa con un bono ni con un crédito aprobado tarde. El ciudadano ya paga el fenómeno en el mostrador, mientras el dinero público recién se organiza para llegar al productor.