Detracciones a la minería informal: el impuesto que solo alcanza al que ya factura
La Sunat propone que las plantas de procesamiento actúen como una aduana. La duda es si el esquema toca la cadena de acopio y exportación, que es donde el oro sin comprobante se lava.
Por Qhawaq

La minería informal es "campo fértil", pero la cadena solo es formal al final
El jefe de la Sunat, César Luna Victoria, quiere atacar la minería informal con detracciones y la define como un "campo fértil tributariamente para crecer" Gestión. Su punto de partida es correcto: "la cadena final de la minería es formal porque uno termina exportando", declaró al mismo medio. La idea es bajar desde la exportación hasta el primer eslabón formal, que a veces es una planta de procesamiento, y convertirla en una "aduana" para que toda la cadena hacia atrás pague tributos.
El problema es el tamaño de lo que no pasa por esa aduana. Las exportaciones ilegales de oro superaron los US$11,500 millones en 2025, más de seis veces lo de hace una década y 55% más que el año anterior, según el Instituto Peruano de Economía citado por Bloomberg Gestión. Una detracción obliga a retener parte del precio cuando hay un agente formal que compra y un comprobante de por medio. Ese no es el caso de todo el oro ilegal: parte del oro "sucio" de Tambopata sale de contrabando por las fronteras con Bolivia y Brasil, y otra parte ingresa al comercio legal a través del Reinfo, que según sus detractores blanquea la minería ilegal Gestión. En el tramo que se mueve por contrabando, la detracción no tiene dónde anclarse.
No es la primera detracción al oro
El oro ya está sujeto a detracciones desde hace más de una década: desde noviembre de 2010 se incluyeron la amalgama y los desperdicios de oro con una tasa del 12% Gestión, y hoy el oro gravado con IGV tiene una detracción del 10% y el oro exonerado, del 1.5% AYR Consultores. Desde abril de 2025, además, el servicio de beneficio de minerales metálicos paga una detracción del 12% (Resolución de Superintendencia 086-2025/SUNAT). Es decir, el andamiaje existe y el metal sigue escapándose por los bordes.
Los resultados de la formalización lo confirman. De unas 80,000 personas inscritas en el Reinfo, cerca de 30,000 habrían ejercido la actividad y poco más de 2,000 completaron el proceso, según el exministro Carlos Herrera Descalzi La República. Y desde que el Minem tiene la rectoría del proceso, solo se formalizó a 60 mineros en año y medio Diario UNO. La capa que ya factura aporta: los mineros en el Reinfo pagaron más de S/7,700 millones al fisco entre 2020 y 2024, según la Sunat Diario UNO. El nuevo esquema alcanza a esa capa; la otra, la que no emite comprobante, queda fuera por diseño.
El cuello de botella es la capacidad del Estado
El anuncio no viene con cifra de recaudación: la Sunat estima que este año recaudará de la minería informal 36% más que el año pasado, pero no dio el monto Gestión. Y la capacidad operativa es la duda de fondo. La Sunat incautó 1.2 toneladas de oro informal en 79 operaciones entre 2020 y 2024, valorizadas en unos US$68 millones Gato Encerrado: un botín relevante, pero mínimo frente a los más de US$11,500 millones en exportaciones ilegales de oro de 2025 Gestión. Un fiscal federal que opera en Tambopata lo resumió: "el Ministerio Público no cuenta con un sol en su presupuesto" para la minería ilegal Gestión. Herrera Descalzi lo dice con otras palabras: la capacidad del Estado para ejecutar lo planteado "es lo más difícil de todo" La República.
Lo que significa para el ciudadano
Una detracción que solo alcanza al que ya factura es, en la práctica, una carga adicional para el formalizable y un alivio para el que mueve oro sin papeles. El ciudadano de Madre de Dios no ve esa diferencia en la Sunat: la ve en la contaminación por mercurio y en la deforestación que avanza dentro de Tambopata Gestión. Y la ve en su bolsillo: si el esquema recauda poco de la cadena ilegal, el Estado seguirá financiando con los impuestos de siempre la salud, la escuela y la seguridad de las zonas mineras, mientras la renta del oro informal se va por la frontera. El test no es cuántas plantas se convierten en aduana, sino cuánto del oro que hoy no tiene comprobante pasa a tenerlo.