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16 sep 20263 min de lectura#opinion#el-nino#enfen#prevencion#costa-norte#facultades-legislativas

El Niño extraordinario asoma para el verano y la prevención no puede esperar al Congreso

El ENFEN mantiene el estado de alerta y da 48% de probabilidad de un El Niño Costero extraordinario entre diciembre y marzo. En 2023, una versión débil dejó 99 muertos y más de 65,000 afectados. Las lluvias empiezan en noviembre; la preparación tiene fecha, la negociación de facultades no.

Por Redacción

Portada: El Niño extraordinario asoma para el verano y la prevención no puede esperar al Congreso

El pronóstico ya está sobre la mesa

Hay decisiones que el Estado puede postergar y otras que las marca el clima. El Comité Multisectorial ENFEN, en su Comunicado Oficial N.° 16-2026 del 14 de setiembre, mantuvo el estado de alerta de El Niño Costero y estimó que el fenómeno persistiría hasta mediados del otoño de 2027 Infobae. Para el verano, entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, asigna a la región Niño 1+2, la más cercana a la costa peruana, un 48% de probabilidad de magnitud extraordinaria y 45% de magnitud fuerte; en el Pacífico central da 55% de probabilidad de nivel muy fuerte Infobae. En la costa norte se esperan temperaturas de 3 a 5 grados por encima de lo habitual y lluvias sobre el promedio, de intensidad moderada a fuerte desde noviembre Infobae. No es una hipótesis lejana: es un calendario.

No es un escenario nuevo, y ya sabemos la cuenta

El país no necesita imaginar el costo, porque lo pagó hace tres años. El Niño Costero de 2023, sumado al Ciclón Yaku, dejó 99 fallecidos, 13 desaparecidos y más de 65,000 afectados, según el balance de INDECI Infobae. Y aquella fue una versión calificada como débil. Lo que ahora advierte el ENFEN, con un 48% de probabilidad, es una magnitud extraordinaria, el escalón más alto de la escala. La distancia entre 2023 y un evento extraordinario no es de matiz: es de orden de magnitud.

Todos coinciden en la urgencia, y aun así se negocia

Lo llamativo es que la clase política ya reconoce esta urgencia, al menos de palabra. En el debate por la delegación de facultades, el respaldo que asoma es selectivo y se concentra justo en dos materias: seguridad ciudadana y Fenómeno El Niño; el Partido Cívico Obras anunció que solo acompañará esos dos frentes La República. Es decir, hasta quienes le niegan facultades al Ejecutivo admiten que El Niño no puede esperar. Y sin embargo el trámite avanza a paso de negociación: la Comisión de Constitución recién revisará el pedido después de la Semana de Representación, del 21 al 25 de setiembre La República. Cada semana que el aparato estatal dedica a discutir cómo se reparten las competencias es una semana menos de limpieza de cauces, descolmatación de quebradas y drenaje pluvial antes de que llegue la lluvia.

Lo que se le juega al ciudadano

La prevención no se improvisa en enero: se construye ahora, con obras que tardan meses y presupuesto que debe estar comprometido antes de noviembre. Para una familia de Piura, Tumbes o Lambayeque, la diferencia entre un cauce limpio y una quebrada sin descolmatar es la diferencia entre perder o no perder la casa. El Estado sabe qué viene, cuándo viene y a quién golpeará primero: tiene el pronóstico oficial y la memoria de 99 muertos. Lo que está por verse es si esta vez la preparación llega antes que el agua, o si volveremos a contar los daños cuando ya no quede nada por prevenir. Esa, y no el reparto de facultades, es la urgencia que el calendario no perdona.

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