Crecer no es desarrollar: Velarde y la brecha entre PBI y bienestar
El PBI por persona prácticamente se duplicó, pero el agua, el hierro y el aprendizaje no llegaron con él. La crítica del BCRP le pone costo a la discusión presupuestal.
Por Qhawaq

El PBI por persona se duplicó; los servicios no lo acompañaron
El Perú multiplicó su ingreso por persona y, aun así, el presidente del Banco Central de Reserva calificó de "desastre" la salud y la educación de los últimos años (Diario Correo). El dato que sostiene esa incomodidad es del propio banco: el PBI per cápita pasó de 8,420 soles por habitante en 2000 a 16,719 en 2021, es decir, prácticamente se duplicó (BCRP). Frente a esa curva, los servicios no se movieron en la misma dirección. Velarde sostuvo ante la Comisión Bicameral de Presupuesto que la calidad de ambos sectores no corresponde al nivel de ingreso alcanzado, mientras el diputado Héctor Guillén preguntaba si el crecimiento proyectado de 3.2% para 2027 será suficiente para reducir la pobreza y la informalidad (Diario Correo). No es una tesis contra el crecimiento: es la constatación de que crecer no equivale a desarrollar.
El dinero existe; lo que falla es su conversión en resultados
El presupuesto de educación representó el 4.6% del PBI en 2024 y el gobierno proyectó llegar al 5.1% en 2025 (Minedu); para este ciclo, el Ministerio de Educación cuenta con 17,091 millones de soles (La República). Con esos recursos encima, solo el 47% de las 71,202 instituciones educativas del país tiene agua potable por red pública y apenas el 41.9% dispone de desagüe (La República). En salud, la anemia afectó al 34.9% de los niños de 6 a 35 meses en 2025 y alcanzó el 43.2% en el área rural, frente al 31.5% en el área urbana (INEI). Soles asignados no son soles convertidos en agua, hierro ni aprendizaje.
Un plan nuevo puede repetir un diagnóstico viejo
La presidenta presenta hoy el Plan Nacional de Educación 2026-2031 (Andina), justo cuando el país discute el presupuesto con esos indicadores sobre la mesa. Ahí la crítica del BCRP tiene costo de oportunidad: si el plan no fija metas medibles de agua potable, anemia y aprendizaje, el patrón se repite, gastar más sin cambiar resultados. El propio Velarde lo resumió: la estabilidad es necesaria, pero sin un Estado capaz de transformar el crecimiento en bienestar, el promedio del PBI seguirá escondiendo vidas sin servicios (Diario Correo).
Lo que está en juego es concreto, no estadístico
Detrás de cada porcentaje hay una rutina. Un escolar cuyo colegio no tiene agua ni baños operativos se enferma más, falta más y aprende menos; una alumna puede abandonar la escuela cuando los servicios higiénicos no le garantizan dignidad (La República). Un niño con anemia comparte su condición con el 43.2% de los niños de 6 a 35 meses del área rural (INEI). Crecer sin desarrollar significa, para el ciudadano, que el promedio nacional sube mientras su caño sigue seco.