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17 sep 20263 min de lectura#opinion#mtc#presupuesto#infraestructura#carreteras

El MTC admite que no puede pagar todo: falta publicar qué se posterga

El ministerio califica su situación de «penosa, pero real»; la priorización que anuncia todavía no dice cuánto cuesta cada obra ni qué queda fuera.

Por Qhawaq

Portada: El MTC admite que no puede pagar todo: falta publicar qué se posterga

La admisión, en números

El ministerio reconoce que su cartera de obras cuesta más de lo que puede pagar. En la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados, el titular del MTC calificó la situación presupuestal de su sector como «penosa, pero real» y admitió que no se puede cubrir lo que la ciudadanía demanda (Gestión). Los números que presentó lo confirman: hay 542 proyectos en marcha por un valor total de S/201,056 millones, de los cuales ya se ejecutaron S/57,579 millones y quedan por ejecutar casi S/143,500 millones (Gestión). Frente a eso, la proyección de ingresos del sector entre 2026 y 2037 llega a S/60,000 millones, lo que deja un déficit presupuestal de S/83,300 millones en ese mismo periodo (Gestión). El problema no es de gestión de un año: es estructural.

Una lista de prioridades que todavía no es una cartera

Lo que se presentó como «prioritarias» aún no es un plan con costos y plazos. El ministro enumeró la Línea 2 del Metro de Lima, el intercambio vial Santa Rosa, la Nueva Carretera Central, la Autopista del Sol, la Longitudinal de la Sierra tramo 2, los aeropuertos de Juliaca y Arequipa, IIRSA Norte y la adenda Matarani (Gestión). Es una lista de nombres, no una cartera priorizada: falta saber cuánto cuesta cada obra hoy, cuánto ya está comprometido y qué queda postergado. Sin esa información, la priorización es un acto de fe. El proyecto de Presupuesto 2027, en pleno debate, destina alrededor de S/16,000 millones a transportes para garantizar la continuidad de la cartera (El Peruano); la cifra crece respecto de los S/11,700 millones del sector en 2026 (El Peruano), pero sigue lejísimos de los S/143,500 millones pendientes.

El anuncio sin partida ya es una forma de hacer política

La Nueva Carretera Central muestra la distancia entre lo anunciado y lo financiado. El proyecto, estimado en más de S/30,000 millones (La República), no recibió recursos adicionales en el crédito suplementario aprobado en julio: la asignación pasó de S/400 millones a S/200 millones y terminó retirada del texto final (La República). La primera etapa, el túnel Pariachi, demandaba cerca de S/600 millones este año y requiere una inversión aproximada de S/2,537 millones (La República); la obra sigue, por ahora, con el presupuesto cercano a S/200 millones previsto para 2026 (La República). Un megaproyecto aparece a la vez en la lista de priorizadas del ministro y sin partida clara. Ese doble discurso es el riesgo: el anuncio comunica, pero no compromete.

Qué significa para el ciudadano

La brecha no es una cifra de oficina: se paga en horas de viaje, fletes y seguridad. Lo que no se financia no desaparece; se posterga sin decirlo. El MTC no puede cubrir todo, y la salida que plantea es coordinar con el MEF y empujar asociaciones público privadas, adendas y obras por impuestos (Gestión). Está bien buscar más fuentes de dinero, pero el ciudadano tiene derecho a saber qué se queda sin hacer y por qué. Cada carretera rural que no llega, cada aeropuerto con pista deteriorada y cada hora perdida en el tráfico es el costo real de una priorización que hoy se decide a puerta cerrada. Publicar la cartera con costos actualizados y la lista de obras postergadas no es un trámite: es la única forma de que «penosa, pero real» no se convierta en «opaca, pero anunciada».

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