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22 ago 20263 min de lectura#opinion#libertad-de-prensa#colegio-de-periodistas#congreso#prensa

Aldo Bravo y el Colegio de Periodistas: cuando la colegiatura se usa como amenaza

La frase de un diputado a un periodista en vivo no es una anécdota: revela cómo el Congreso puede convertir la regulación profesional en un mecanismo de presión sobre la prensa.

Por Qhawaq

Portada: Aldo Bravo y el Colegio de Periodistas: cuando la colegiatura se usa como amenaza

La amenaza no está en el tono, sino en el verbo "obligar"

Lo que se escuchó al aire no fue un exabrupto: fue una advertencia sobre quién cree tener el poder de condicionar quién puede informar. El miércoles 19 de agosto, en el programa Ampliación de Noticias de RPP, el diputado de Renovación Popular Aldo Bravo le dijo al periodista Fernando Carvallo: "Yo no seré quien te obligue a colegiarte", y remató con un "deberías colegiarte" cuando Carvallo aclaró que no está inscrito en el Colegio de Periodistas del Perú (La República). El mismo diputado reveló que un día antes se había reunido con el decano nacional de ese colegio, Andrés Zúñiga (La República). La frase no cayó del cielo: fue el cierre de una conversación donde la colegiatura se presentó, otra vez, como una obligación latente.

La colegiación ya no es obligatoria: lo dice la ley, no una opinión

El dato jurídico desarma la amenaza: hace casi tres décadas el Perú zanjó que nadie necesita un carnet para informar. El artículo 3 de la Ley 26937 es explícito: "La colegiación para el ejercicio de la profesión de periodista no es obligatoria" (Congreso). Y su artículo 2 aclara que el derecho a la libre expresión "puede ser ejercido libremente por toda persona" (Congreso). No es una conquista decorativa: en diciembre de 2020, Acción Popular presentó el proyecto 6813/2020 para convertir la colegiación en "requisito indispensable" del ejercicio periodístico, y el Consejo de la Prensa Peruana lo rechazó por contradecir derechos fundamentales; su director ejecutivo habló de un "cierto tufillo de control sobre la prensa" (El Comercio). La idea de hacer obligatoria la colegiatura regresa cada cierto tiempo, ahora con un diputado y un decano reunidos.

La frase no cae en el vacío: cae junto a un proyecto penal

La advertencia de "colegiarte" se produce mientras el mismo congresista impulsa una norma que los gremios de prensa leen como censura. El proyecto N.° 00043/2026-2031-CD, presentado el 17 de agosto, modificaría el artículo 46 del Código Penal e incorporaría el 316-B para sancionar la "apología al delito agravado" durante crisis políticas, con pena de cárcel no menor de 4 ni mayor de 5 años, y alcanzaría expresamente a "comunicador, creador de contenido digital, influencer, líder de opinión" (RPP). La Asociación Nacional de Periodistas y el Consejo de la Prensa Peruana rechazaron la iniciativa (La República). Según Bravo, el decano Zúñiga leyó el texto y no encontró ninguna violación a la libertad de expresión (RPP). Que un gremio profesional avale una norma que otros gremios consideran amenazante no es un detalle: convierte una disputa gremial en una puerta abierta al control del mensaje.

Lo que está en juego no es el carnet del periodista, es lo que tú puedes saber

Cada presión sobre quien pregunta se paga con un ciudadano que deja de enterarse. Si informar se vuelve un privilegio que se obtiene con una colegiatura o un riesgo que se evita con silencio, la primera víctima no es el conductor de radio: es el vecino que necesita saber cuánto sube el pasaje, por qué se paralizó la obra o qué hacer ante una emergencia. La libertad de prensa no existe para proteger a los periodistas; existe para proteger el derecho de todos a recibir información. Por eso el Estado debe actuar ante cualquier forma de presión a la prensa, venga de una curul, de un gremio o de una norma mal redactada. Una amenaza en vivo, hoy, es la maqueta de la censura que mañana se puede firmar como ley.

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