El único cargo que ya tiene nombre
A nueve días del cambio de mando, el gobierno entrante confirmó lo primero que quiso asegurar: Julio Velarde seguirá al frente del Banco Central. Pero el gabinete con el que Keiko Fujimori gobernará sigue sin nombres. El mercado ya sabe quién cuida la macro; el ciudadano aún no sabe quién gobernará.
Por Qhawaq

A nueve días del cambio de mando, el gobierno que llega ya definió lo primero que quiso asegurar, y no es un ministro. Keiko Fujimori confirmó que Julio Velarde seguirá al frente del Banco Central de Reserva, el cargo técnico que ancla la credibilidad macroeconómica del país (Gestión). Es la señal más clara de continuidad que ha dado la transición. Pero mientras el mercado ya sabe quién cuidará la macro, el ciudadano todavía no sabe quién gobernará.
Lo que sí está decidido
Ratificar a Velarde no es un gesto menor. El presidente del BCR es el rostro de dos décadas de disciplina monetaria, y su continuidad es lo que sostiene los llamados "vientos a favor": reservas internacionales por encima de los US$100,000 millones, superávit comercial y un déficit fiscal contenido. Al asegurar ese cargo antes que ningún otro, el gobierno entrante manda un mensaje a los mercados: la política económica no se toca. Es una prioridad legítima. También es reveladora del orden de urgencias.
Lo que sigue en blanco
Porque a nueve días de asumir, el gabinete con el que Keiko Fujimori gobernará sigue sin nombres. Su asesor Carlos Díaz Rosillo sostiene que la mandataria electa se toma "el tiempo necesario para formar el mejor gabinete posible" (RPP). La transmisión del mando es el 28 de julio (Andina), y la pieza que define quién conducirá la salud, la seguridad o la educación, lo que el ciudadano toca todos los días, es todavía una incógnita. El tablero político, en cambio, ya se mueve: Acción Popular anunció que será un partido "vigilante" del nuevo gobierno (RPP).
Lo que está en juego para el ciudadano
Que Velarde siga es una buena noticia para la estabilidad, pero el peruano de a pie no vive de la tasa de interés de referencia. Vive de si hay un ministro del Interior con un plan contra la extorsión, de si el sector Salud tiene quién lo dirija cuando falten medicinas, de si Educación llega a las aulas que se caen. La macro estable es una condición necesaria, no suficiente: es el piso, no el techo. Un gobierno puede tener el mejor banquero central del continente y aun así fallarle al ciudadano si no arma a tiempo el equipo que gestiona su vida cotidiana. La señal a los mercados ya se dio; falta la señal al país.