Saltar al contenido
← Opinión
2 sep 20262 min de lectura#opinion#el-nino#fenomeno-el-nino#agricultura#precios-alimentos#seguridad-alimentaria

El Niño no llega solo con lluvias: llega al precio de tu comida

El ENFEN estima en 62% o más la probabilidad de un Niño costero extraordinario hacia fin de año. Conveagro advierte que la producción de alimentos podría caer hasta 50% en la campaña 2026-2027, con la papa, la aceituna y el choclo entre los más golpeados. El costo termina en el mercado.

Por Qhawaq

Portada: El Niño no llega solo con lluvias: llega al precio de tu comida

Una cosecha en riesgo antes de la lluvia

El Niño no se mide solo en centímetros de lluvia: se mide en el plato. El ENFEN estimó en 62% o más la probabilidad de que el Niño costero alcance una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027 (RPP). Sobre esa amenaza, el gremio agrario Conveagro advirtió que la producción de alimentos podría caer hasta 50% en la campaña agrícola 2026-2027, con entre 20% y 30% de las tierras de cultivo en riesgo, cerca de 2.2 millones de hectáreas (RPP). El fenómeno todavía no llega a su pico y el daño ya tiene número.

No es un promedio: hay cultivos que se desploman

Detrás de ese 50% hay caídas muy desiguales según el producto. Conveagro proyecta retrocesos de 70.8% en la aceituna, 60.6% en la fresa y 42.4% en el maíz choclo, con riesgo alto también para la papa, el arroz y las menestras, el corazón de la olla peruana (RPP). Cuando falta la papa no cae una estadística: sube el precio en el mercado mayorista y se traslada, en cuestión de semanas, al menú del día de cualquier familia.

El que produce la comida es el más expuesto

El golpe pega donde hay menos margen para absorberlo. La agricultura familiar, que abastece cerca del 70% de los alimentos que los peruanos consumen a diario, es la actividad más vulnerable ante un Niño fuerte (La República). Son pequeños productores sin seguro agrario masivo ni colchón financiero: una lluvia intensa, un deslizamiento o una plaga les borra la campaña entera. Conveagro calcula que las pérdidas económicas del fenómeno superarían los US$3,000 millones (RPP). Cada punto de esa caída es comida que no llega al mercado y un ingreso que no vuelve al campo.

Lo que significa para tu mesa

Para el ciudadano, la suma de estos porcentajes se siente en un solo lugar: la olla. Menos papa, menos choclo y menos verdura en el mercado significan precios más altos justo en los productos que sostienen la dieta popular, y el peso recae sobre los hogares que ya gastan la mayor parte de su presupuesto en comer. La emergencia estaba anunciada con meses de anticipación: la diferencia entre una temporada difícil y una crisis alimentaria no la define la lluvia, sino si el Estado protegió a tiempo la siembra, el agua y los caminos de los que depende que el plato siga siendo alcanzable.

Suscríbete a Opinión

Cuando escribo, te llega.

Recibe en tu correo cada análisis de Qhawaq apenas se publica. Sin spam; tu dato no se comparte.