El BCR mueve el tablero previsional en plena transición: qué significa el nuevo límite del 51% para las AFP
Mientras el país aguarda la proclamación presidencial, el Banco Central elevó el límite operativo de inversión exterior de las AFP al 51%. La medida no es un ajuste técnico menor: es un paso más en una trayectoria legal que apunta al 80% y que el nuevo gobierno hereda sin margen fácil para revertir.
Por Qhawaq

El país miraba la proclamación; el BCR miraba al 2050
El 20 de junio de 2026, mientras la atención pública estaba puesta en los últimos compases de la transición presidencial, el Directorio del Banco Central de Reserva aprobó la Circular N.° 0014-2026-BCRP y elevó el límite operativo de inversión en el exterior de las AFP de 50.5% a 51%, con vigencia desde el 1 de julio Gestión. Medio punto porcentual puede parecer un ajuste de rutina. No lo es.
El 51% no es el techo, sino el primer paso hacia el 80%
La Ley N.° 32428, promulgada en agosto de 2025, elevó el límite legal máximo de inversión exterior de las AFP de 50% a 80% Andina. Sin embargo, la ley solo fija el margen superior; el ritmo lo decide el BCR mediante el límite operativo. Hay un precedente que ilumina lo que viene: cuando en 2011 el límite legal pasó de 30% a 50%, el BCR tardó siete años en llevar el límite operativo hasta ese 50%, alcanzándolo recién en 2018 Andina. El aumento de hoy, visto en esa trayectoria, no es techo sino peldaño. La pregunta no es si las AFP llegarán al 80%, sino en cuánto tiempo.
Una decisión blindada por la autonomía constitucional
El BCR es un organismo constitucionalmente autónomo, persona jurídica de derecho público que no depende de ningún poder del Estado (BCRP). Su Directorio de siete miembros se designa así: el Poder Ejecutivo nombra a cuatro, entre ellos al presidente; el Congreso ratifica a este último y elige a los tres restantes. Los directores ejercen por un período de cinco años, el que corresponde al mandato presidencial. Esto significa que el nuevo gobierno no puede revertir la circular por decreto ni por presión ministerial. Podría, con el tiempo, influir en la composición del Directorio cuando venzan los mandatos, pero la dirección de la política ya está trazada: más diversificación, más exposición global, menos concentración en el mercado limeño.
Lo que está en juego: más de S/ 116,000 millones
Para dimensionar: a septiembre de 2025, el patrimonio administrado por las AFP superaba los S/ 116 mil millones Más Finanzas. Al primer semestre de ese año, el 48.5% de la cartera, que superaba los S/ 111 mil millones, ya estaba colocado en el exterior Más Finanzas. Con el nuevo límite del 51%, la proporción puede seguir creciendo. Para el afiliado, esto es una moneda de dos caras: diversificar reduce el riesgo de que una crisis local golpee todo su ahorro previsional de un solo golpe, pero también significa que una porción cada vez mayor de su pensión futura dependerá de los vaivenes de bolsas y bonos en Nueva York, Fráncfort o Tokio, mercados sobre los cuales el Estado peruano no tiene jurisdicción alguna.
Lo que el nuevo gobierno hereda sin haber decidido
La decisión del BCR se tomó con un Ministerio de Economía en funciones interinas y un país sin presidente proclamado. No hubo debate público, ni audiencia en el Congreso, ni consulta a los afiliados. La autonomía del BCR protege la política monetaria de las urgencias electorales, y eso es valioso. Pero cuando esa misma autonomía se ejerce para redibujar el mapa de inversión de los ahorros previsionales de millones de peruanos, la frontera entre lo técnico y lo político se difumina.
El nuevo gobierno recibirá un sistema de pensiones donde la mayoría de los fondos ya pueden invertirse fuera del país. No lo decidió, pero cargará con sus consecuencias: para bien, si la diversificación mejora la rentabilidad de largo plazo; para mal, si una crisis financiera global erosiona los ahorros que deberían financiar la vejez de una generación. En cualquiera de los dos escenarios, la decisión ya está tomada. Y revertirla exigiría no solo voluntad política, sino recomponer un Directorio que se mueve en plazos de cinco años. Para el afiliado de a pie, el mensaje es nítido: su pensión futura depende cada vez menos de lo que ocurra en Perú y cada vez más de lo que decidan los mercados globales. Y sobre eso, ningún voto tiene control.