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9 sep 20262 min de lectura#opinion#seguridad-ciudadana#rendicion-de-cuentas#policia-nac

Autoridades que no leen y generales que huyen: la seguridad también es un problema de rendición de cuentas

El ministro del Interior se quejó en el Senado de no poder leer sus documentos y el jefe de la Dirincri abandonó una entrevista en vivo ante la falta de pruebas en el caso Trujillo. La crisis de seguridad también es de rendición de cuentas.

Por Qhawaq

Portada: Autoridades que no leen y generales que huyen: la seguridad también es un problema de rendición de cuentas

El expediente que nadie leyó

La rendición de cuentas empezó a torcerse antes de las respuestas. El lunes, en la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interno del Senado, el ministro del Interior, César Astudillo, dejó el micrófono abierto y se le escuchó quejarse por la carga documental: "¿Cómo hago para leer toda esa huev***?" La República. Un minuto antes había pedido que la sesión pasara a la modalidad secreta La República. No es un desliz de forma: es la fotografía de un responsable que llega a explicar la política de seguridad sin dominar sus propios expedientes. En la misma comparecencia reconoció una brecha tecnológica "bastante considerable" de la Policía y precisó que el país cuenta con 1,346 comisarías La República; luego restó peso a las cifras al afirmar que "no es que los homicidios han ensombrecido el país" y atribuyó la alarma a una "percepción mediática" La República.

Un general que confirma al huir

Cuando un general se levanta y abandona el set en vivo, no desmiente la crítica: la confirma. El jefe de la Dirincri, general PNP Víctor Revoredo, se retiró de una entrevista en Willax mientras la periodista le preguntaba por las pruebas que sustentan la detención de los sospechosos del crimen del 30 de agosto en Trujillo, que dejó cuatro personas asesinadas y al empresario minero Jenss Lara secuestrado El Búho. Revoredo adujo una llamada por otro secuestro en Lima, pero el retiro ocurrió justo cuando se le pedía explicar la presentación pública de los intervenidos. Él mismo admitió que hasta ese momento no existía evidencia científica concluyente y que las pruebas definitivas se conocerán recién dentro del plazo de investigación preliminar de 15 días El Búho.

Rendir cuentas no es cambiar de nombre

El telón de fondo agrava la lectura. El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, deja el cargo presionado por el registro de más de 160 homicidios en agosto, según el Sistema Nacional de Defunciones (Sinadef) La República. Cambiar de jefe puede ser necesario, pero no sustituye a la explicación pública: si los detenidos fueron expuestos antes de contar con pericias concluyentes, eso exige una respuesta, no una salida.

Lo que queda en la vida del ciudadano

Esto no es un pleito de escenarios. Es el comerciante que paga cupo, la familia que evita salir de noche y la víctima que espera una pericia. Cuando el ministro no lee sus documentos y un general huye de las preguntas, el ciudadano queda solo frente a la extorsión y el sicariato. Rendir cuentas es la forma más barata de proteger: no cuesta un sol y devuelve lo que la inseguridad roba primero, la confianza.

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