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28 jul 20263 min de lectura#opinion#justicia#transicion#legitimidad#gobernabilidad

El TC no es un apéndice del Ejecutivo: la advertencia de Luz Pacheco en la víspera del cambio de mando

En la antesala del cambio de mando, la magistrada Luz Pacheco recuerda que el Tribunal Constitucional debe ser contrapeso, no apéndice del Ejecutivo. Con el fujimorismo al mando del Ejecutivo y de la mesa del Senado, el TC queda como la última trinchera institucional.

Por Qhawaq

Portada: El TC no es un apéndice del Ejecutivo: la advertencia de Luz Pacheco en la víspera del cambio de mando

La advertencia que llegó en la antesala del cambio de mando

En la antesala del cambio de mando, la magistrada del Tribunal Constitucional Luz Pacheco Zerga trazó una línea. En una entrevista publicada por La República el 21 de julio de 2026, a una semana de la juramentación de Keiko Fujimori, sostuvo: "Yo voy de la mano con la Constitución, con Dios y con mi conciencia. No voy de la mano con el fujimorismo ni con ningún partido político". La afirmación no es cosmética: recuerda que el máximo intérprete de la Constitución debe operar como contrapeso, no como apéndice del Ejecutivo de turno.

Un tribunal que nació bajo sospecha

Los siete magistrados del TC llegaron al cargo por decisión de un Congreso donde Fuerza Popular tenía la bancada más numerosa. Seis de ellos, entre ellos la propia Pacheco, fueron elegidos en mayo de 2022 con más de 87 votos, el umbral de dos tercios que exige la Constitución, según El Comercio; el séptimo, Pedro Hernández Chávez, fue elegido en diciembre de 2023 con 103 votos, según la nota de prensa del TC. Ese origen compartido alimentó durante años la percepción de un tribunal alineado. La sombra se intensificó en octubre de 2025, cuando el TC anuló el caso Cócteles y archivó la investigación contra Keiko Fujimori por presunto lavado de activos.

La prueba de fuego: el hábeas corpus de Cerrón

La votación más reveladora del año llegó en julio de 2026, cuando el TC declaró fundado el hábeas corpus de Vladimir Cerrón, prófugo desde hacía más de dos años y medio. El fallo se aprobó por cuatro votos contra tres. A favor votaron Pedro Hernández Chávez (ponente), Helder Domínguez Haro, Francisco Morales Saravia y Gustavo Gutiérrez Ticse. En contra: Luz Pacheco, Manuel Monteagudo Valdez y César Ochoa Cardich. Pacheco sostuvo que Cerrón incumplió todas las reglas de conducta y que "no existe un derecho a desobedecer resoluciones judiciales". La división del pleno no prueba que el TC sea independiente, pero demuestra que no es un bloque monolítico.

Lo que está en juego a partir del 28 de julio

Keiko Fujimori asume la presidencia este 28 de julio, tras ganar en su cuarto intento. Con el fujimorismo al mando del Ejecutivo y al frente de la mesa del Senado, el TC se convierte en la última trinchera para resolver las impugnaciones que inevitablemente llegarán: leyes polémicas del nuevo gobierno, conflictos de competencia entre poderes y procesos de tutela de derechos que el tribunal conoce en última instancia. La pregunta no es si el TC fallará a favor o en contra del gobierno, sino si cada magistrado votará según la Constitución o según la afinidad política que lo llevó al cargo.

Lo que significa para el ciudadano

Cuando se habla de independencia judicial en abstracto, el ciudadano desconecta. Pero esa independencia se traduce en cosas concretas: que un hábeas corpus se resuelva por razones jurídicas y no por favores políticos; que una ley que afecta tu bolsillo, un impuesto, una restricción, pueda ser revisada por un tribunal que no le debe obediencia al gobierno que la promulgó; que el contrapeso funcione justo cuando el Ejecutivo concentra más poder. La declaración de Pacheco es un gesto. La prueba real empieza con el nuevo gobierno.

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