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28 jul 202610 min de lectura#opinion#transicion#gobernabilidad#politica-fiscal#seguridad

El primer mensaje de Keiko Fujimori, anuncio por anuncio: qué es nuevo y qué ya estaba en marcha

La presidenta fijó siete objetivos y una lista de anuncios en seguridad, salarios, pensiones e infraestructura. Los leemos uno por uno, contrastados con el texto oficial del discurso: qué es nuevo y qué ya venía de antes.

Por Qhawaq

Portada: El primer mensaje de Keiko Fujimori, anuncio por anuncio: qué es nuevo y qué ya estaba en marcha

Keiko Fujimori juró este martes 28 de julio como presidenta de la República para el periodo 2026-2031 y pronunció, desde el hemiciclo del Congreso, su primer mensaje a la Nación. Lo hizo ante el nuevo Congreso bicameral, con el Senado presidido por Miguel Ángel Torres Morales y la Cámara de Diputados por Óscar Reto Otero, y con la presencia del rey Felipe VI de España y de los jefes de Estado de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay y Uruguay.

El discurso arrancó con lo que la propia presidenta llamó un diagnóstico "sin anestesia" y se ordenó en siete objetivos nacionales: emergencias y seguridad, calidad de vida desde la gestación hasta la tercera edad, infraestructura, un Estado al servicio del ciudadano, sostenibilidad fiscal, Estado de derecho y política exterior. Lo que sigue es una lectura de sus anuncios principales, contrastados con el texto del mensaje: qué dijo exactamente, qué separa lo nuevo de lo que ya estaba en marcha, y qué significa cada medida para la vida del ciudadano.

Los dos frentes de emergencia: El Niño y seguridad

La presidenta abrió el eje central con una frase directa: "En el plazo inmediato mi gobierno estará concentrado en dos frentes de emergencia nacional: mitigación del fenómeno El Niño y seguridad ciudadana. Para ello emplearemos recursos extraordinarios". Anunció que el Ejecutivo emitirá decretos de urgencia y solicitará al Congreso facultades delegadas para actuar en ambos frentes.

En lo climático, planteó un plan de contingencia que "romperá con la lógica de la reacción tardía para pasar a la era de la prevención oportuna": descolmatación masiva de ríos, defensas ribereñas, protección de cuencas, maquinaria pesada en puntos críticos y un sistema logístico de respuesta rápida, con asistencia a agricultores afectados. "El clima no espera los tiempos de la burocracia", dijo.

El detalle importante es el instrumento. Las facultades delegadas no son automáticas: el artículo 104 de la Constitución permite que el Congreso delegue en el Ejecutivo la potestad de legislar sobre materias y por plazos determinados, pero esa delegación debe aprobarse en el Parlamento. Y ahí aparece el primer límite político de la gestión: Fuerza Popular ganó el Senado pero no tiene mayoría en el nuevo Congreso, donde la oposición controla la Cámara de Diputados. Cada paquete de facultades dependerá de acuerdos con otras bancadas.

Seguridad: las Fuerzas Armadas al frente durante los estados de emergencia

El anuncio más sensible fue el de seguridad. Fujimori sostuvo que "vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público" frente al crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal, y precisó que, durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos. En paralelo prometió fortalecer a la Policía con equipamiento, videovigilancia nacional interconectada, plataformas de inteligencia artificial para mapear el delito, centros de comando y una lucha frontal contra la corrupción dentro de la institución.

Aquí conviene precisar dos cosas para no confundir novedad con continuidad. Primero, la figura ya existe en el marco legal: el artículo 137 de la Constitución permite que, declarado un estado de emergencia, las Fuerzas Armadas asuman el control del orden interno cuando el presidente lo disponga de forma expresa. Perú ya ha aplicado esto en Lima, el Callao y zonas de frontera en años recientes. Lo que anuncia el discurso es institucionalizarlo como método, no inaugurarlo.

Segundo, ese método tiene una advertencia que no es opinión sino doctrina asentada. El Tribunal Constitucional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han sostenido de forma reiterada que la intervención militar en tareas de orden interno debe ser excepcional, temporal y subordinada al poder civil, porque las Fuerzas Armadas están entrenadas para la defensa nacional y no para el control de civiles. La palabra clave del anuncio, "temporalmente", es justamente la que la ciudadanía deberá vigilar en la práctica: cuánto dura cada estado de emergencia, qué resultados mide y cuándo devuelve la conducción a la Policía.

Salario mínimo a S/1,300: cuánto sube y a quién alcanza

Fujimori anunció el incremento de la remuneración mínima vital a S/1,300, acompañado de un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas. "Queremos mejores salarios, pero también empresas sostenibles y más empleos formales", afirmó.

El dato de partida: la RMV vigente es de S/1,130 desde el 1 de enero de 2025. El salto a S/1,300 significa S/170 más, alrededor de un 15%. La cifra es correcta respecto de la base actual. Dos matices para el ciudadano. El primero es de alcance: el mínimo legal solo protege al empleo formal privado, y buena parte del empleo en el país es informal y queda fuera de esa cobertura. El segundo es de calendario: el discurso no fijó fecha de vigencia ni monto del bono a mypes, dos variables que definirán si la medida ayuda a formalizar o si presiona los costos de las empresas más pequeñas. Son promesas verificables en cuanto se publique el decreto.

Pensión 65 al doble: de S/350 a S/700 y la pregunta por el financiamiento

La presidenta anunció que Pensión 65 duplicará su monto, de S/350 a S/700 bimestrales, para los adultos mayores en pobreza extrema, como inicio de una pensión universal que aplicará de forma progresiva, con brigadas móviles de afiliación en zonas rurales, amazónicas, altoandinas y fronterizas.

La base también es correcta: la subvención se elevó a S/350 bimestrales a mediados de 2025 y ese es el monto que rige en 2026. Duplicarlo lleva la ayuda de S/175 a S/350 mensuales por persona. El punto que el discurso no cubrió es el financiamiento. Duplicar la subvención no es un gasto por única vez, sino una obligación que se repite cada año, y convive con la promesa de sostenibilidad fiscal que el propio mensaje enunció como quinto objetivo. El texto no precisó de qué partida saldrá ese mayor gasto permanente, y esa es la pregunta que quedará abierta hasta el próximo presupuesto.

Empleo joven: "Jóvenes con Futuro" y lo que ya existía

Dentro del objetivo social, el de mejorar la calidad de vida desde la gestación hasta la tercera edad, una de las tres políticas de Estado se dedicó al empleo juvenil. Fujimori presentó "Jóvenes con Futuro", citó que más de 250,000 jóvenes de 14 a 24 años no pueden encontrar empleo y fijó como meta reducir a la mitad la tasa de desempleo juvenil, que ella situó en "casi 10%". Para eso anunció ampliar Jóvenes Productivos, Capital Semilla Joven y Beca 18.

Conviene separar lo nuevo de lo existente: Jóvenes Productivos y Beca 18 ya son programas en operación; lo anunciado es su expansión, no su creación. Y un matiz técnico que el ciudadano puede sopesar: en el Perú el problema laboral central no es tanto el desempleo abierto como la informalidad y el subempleo. Una meta de reducción del desempleo juvenil se mide con la tasa oficial del INEI, así que será comprobable; el efecto sobre la calidad del empleo, más difícil de capturar en una cifra, es el que realmente pesa en el bolsillo.

Infraestructura: lo que se promete y lo que ya estaba en obra

En infraestructura, el bloque más extenso, la presidenta prometió culminar la Línea 2 del Metro de Lima y ejecutar las líneas 3, 4, 5 y 6, además de sistemas de metro en Arequipa, Piura y Trujillo, trenes de cercanías Lima-Ica y Lima-Barranca, y una lista de carreteras que incluye la Nueva Carretera Central, la Longitudinal de la Sierra, la Autopista del Sol y la Red Vial N.° 4.

La distinción entre anuncio y continuidad es aquí decisiva. La Línea 2 del Metro está en construcción desde hace más de una década; culminarla es dar seguimiento a una obra ya iniciada, no abrir una nueva. Las líneas 3 a 6 y los metros regionales son, en cambio, proyectos de horizonte largo, capital intensivo y ejecución de varios gobiernos. Prometerlos en un mensaje de investidura fija una expectativa; lo verificable serán los hitos concretos, adjudicaciones, tramos entregados, kilómetros en operación, y el encaje de todo ese gasto de capital con el espacio fiscal que la propia presidenta dice querer cuidar.

Un Estado digital y austero: la Autoridad Nacional Digital y las compras públicas

El cuarto objetivo apuntó a "un Estado al servicio de los ciudadanos". Fujimori anunció la creación de una Autoridad Nacional Digital y una identidad digital para cada persona, con respaldo de inteligencia artificial, para que "abrir un negocio, acceder a un beneficio o realizar un trámite deje de ser un obstáculo del día a día". "El verdadero cambio no terminará con menos papeles. Comenzará con mejores decisiones", dijo.

El ancla más medible de este eje fue el gasto. La presidenta sostuvo que las compras públicas representan cerca del 24% del gasto nacional y prometió transformar ese sistema para "ahorrar recursos", junto con una reforma del servicio civil basada en el mérito y la coordinación entre el gobierno nacional, las regiones y los municipios. "Utilizaremos cada sol del Estado con responsabilidad", resumió. La reforma meritocrática del empleo público no es idea nueva: retoma el mandato de la reforma del servicio civil vigente desde hace más de una década y de avance lento. La eficiencia en compras, si se logra, es de las pocas promesas que podrían financiar parte del gasto social sin subir impuestos; por eso mismo, su ejecución concreta es lo que habrá que seguir.

Estado de derecho y política exterior: los compromisos declarativos

El sexto objetivo fue el Estado de derecho. Fujimori ratificó "el absoluto respeto a la independencia de poderes y a las libertades individuales, en particular la libertad de expresión y la de prensa", y ofreció un diálogo con el sistema de justicia para introducir mecanismos meritocráticos, respetando la independencia de poderes. Es un compromiso declarativo que adquiere peso por el propio perfil judicial de la mandataria; su cumplimiento se leerá menos en las palabras y más en gestos concretos frente a fiscales, jueces y medios durante el mandato.

El séptimo objetivo, la política exterior, fue el más convencional: impulso a la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina, prioridad al APEC, apertura hacia Medio Oriente y la idea del Perú como "el puente que conecte dichos continentes con los mercados de América Latina y el Caribe". Son líneas de continuidad de la diplomacia comercial peruana más que un giro.

El hilo que amarra todo: plata y votos

Dos tensiones cruzan el discurso completo y valen más que cualquier anuncio aislado. La primera es fiscal. Subir la RMV, duplicar Pensión 65, ampliar programas de empleo y sostener un plan de infraestructura son gastos, varios de ellos permanentes, que conviven con la promesa explícita de estabilidad macroeconómica y "disciplina fiscal". El discurso nombró una fuente de ahorro, las compras públicas, pero no detalló cómo se cierra la cuenta. La segunda es política: casi todo lo prometido, desde las facultades delegadas hasta las leyes de presupuesto, necesita votos en un Congreso donde el oficialismo no tiene mayoría. De ahí el tono conciliador del cierre, cuando pidió "pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones" y afirmó que "no hay dos Perú distintos". La gobernabilidad, más que la retórica, será la que decida cuánto de esta lista se convierte en hechos.

El primer día no es un balance

Un mensaje de investidura es una declaración de intenciones, no un resultado. Su valor se medirá en la gestión, no en el discurso: en cuántos de estos anuncios sobrevivan al choque con la caja fiscal y con un Congreso donde el oficialismo no tiene mayoría propia. La presidenta cerró diciendo que "el reloj ha comenzado a correr" y que empiezan los 1,826 días de gestión. Ese plazo es, por ahora, el único compromiso que queda fijado; lo demás son promesas que el tiempo confirmará o desmentirá.

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