Un país que envejece con EsSalud endeudado: la demanda que crece más rápido que la capacidad
Los adultos mayores usan el doble de consultas que el asegurado promedio, las esperas se duplicaron y el Estado se debe a sí mismo miles de millones: la demografía dejó de ser proyección y ya es una factura impaga.
Por Qhawaq

La demografía ya no es una proyección: es la demanda que llega hoy
El Perú de 2026 tiene al 14.3% de su población con 60 años o más, y el 82.7% de ellos vive con al menos una enfermedad crónica Gestión. No es un escenario futuro: EsSalud ya registra 2.2 millones de asegurados adultos mayores, el 17.5% de sus 12.8 millones de afiliados Gestión. Esa generación consume el doble de consultas que el asegurado promedio: ocho al año frente a cuatro Gestión. La presión no vendrá: ya está en las ventanillas.
La capacidad no acompaña: se espera más y se paga del bolsillo
Mientras la demanda crece, la capacidad de respuesta se estira. Una cita de consulta externa pasó de 10.4 días de espera promedio en 2019 a 25.2 días en 2025 Gestión. Hay un geriatra por cada 10,584 adultos mayores y el 63.1% de esos especialistas trabaja en Lima Gestión. El resultado se traduce en dinero del ciudadano: un adulto mayor asegurado que necesita gastar por fuera desembolsa S/1,765 al año, frente a S/1,225 del asegurado promedio Gestión.
La factura impaga: el Estado que no se paga a sí mismo
El financiamiento se estrecha por los dos lados. Un pensionista aporta el 4% de su pensión, menos de la mitad que el 9% de un trabajador activo Gestión. Y mientras tanto, EsSalud acumula S/5,624 millones por cobrar; los gobiernos regionales encabezan la lista con S/1,461 millones Infomercado. El MEF transfiere a los gobiernos subnacionales el dinero de los aportes, pero una parte nunca llega al seguro social Infomercado. Para 2026 se estima un déficit de S/2,489 millones Infomercado, en el mismo año en que 3.9 millones de pacientes esperan una consulta externa Infomercado.
Lo que esto significa para quien envejece hoy
El ciudadano no vive el déficit como una categoría contable: lo vive como la cita que llega tarde, como el medicamento que se compra en la farmacia de la esquina, como el aporte que su empleador retuvo y nunca llegó a EsSalud. Envejecer con un seguro que atiende tarde y que no logra cobrar lo que le deben convierte un derecho en una lotería de esperas y gastos de bolsillo. La deuda de las entidades públicas no es un problema entre instituciones: es dinero de la seguridad social que no se traduce en médicos, camas ni medicinas para quien ya aportó toda una vida.