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5 oct 20263 min de lectura#opinion#madre-de-dios#mineria-ilegal#deforestacion#desarroll

Madre de Dios: el ingreso subió 40% y el desarrollo humano no se movió

La región crece en dinero, pero el agua, el desagüe y el bosque cuentan otra historia. Una lectura sobre la renta que se produce sin instituciones.

Por Qhawaq

Portada: Madre de Dios: el ingreso subió 40% y el desarrollo humano no se movió

La paradoja de Madre de Dios cabe en dos números: los ingresos familiares reales crecieron 40% entre 2017 y 2025, mientras el Índice de Desarrollo Humano no se movió, con cero puntos de avance entre 2017 y 2024, según el análisis de Apoyo Consultoría que recoge Gestión. Es la demostración de que una región puede ganar dinero sin ganar bienestar, y de que no todo ingreso que aparece en una estadística es desarrollo.

El dinero sube, el agua no se mueve

El ingreso subió, pero los servicios no se movieron. En 2025 solo el 59.1% de las viviendas de Madre de Dios tenía agua potable dentro de la casa, apenas 0.2 puntos más que el 58.9% de 2017, según los Censos Nacionales 2025 del INEI. El desagüe fue peor: el acceso a servicio higiénico conectado a red pública cayó de 36.6% a 31.8%, 4.8 puntos menos en ocho años. Mientras los precios del oro se disparaban, el acceso a servicios básicos se estancó o retrocedió: el ingreso no alcanzó a comprar lo que el Estado no construye.

Una renta que no paga canon ni se queda

Buena parte de ese dinero viene de actividad que no tributa ni se formaliza. Un estudio del proyecto Prevenir, de USAID, estimó en 2022 que 35.4% de la población de Madre de Dios estaba vinculada a la minería: 12.6% formal, 67.3% informal y 20.01% ilegal, según Gestión. De los 9,421 inscritos de la región en el Reinfo, apenas 216 mineros llegaron a formalizarse. Con casi nueve de cada diez mineros fuera de la formalidad, la renta aurífera circula como jornal y gasto corriente, no como canon, regalías ni obra pública: esa es la distancia entre ingreso y desarrollo.

El bosque retrocede mientras el ingreso sube

El costo de ese ingreso se ve desde el aire. Hasta mediados de 2025, la minería de oro había deforestado 139,169 hectáreas en el Perú, según el proyecto MAAP, y de ese total 135,939 hectáreas correspondían a Madre de Dios, según Gestión. El avance no se detiene: en los últimos meses, imágenes satelitales detectaron más de 500 hectáreas destruidas dentro de la Reserva Nacional Tambopata, con 183 infraestructuras mineras y 67 campamentos ilegales, reporta Diario El Pueblo. La misma actividad que paga los jornales devora el agua y el bosque de los que depende la región.

Lo que esto significa para el ciudadano

Para quien vive en Madre de Dios, el desacople es una vida concreta: cuatro de cada diez viviendas sin agua dentro de casa, casi siete de cada diez sin desagüe conectado a red y ríos contaminados con mercurio, detectado en el agua, los sedimentos y los peces que forman parte de la dieta de la población, según un informe técnico del Indeci que data de 2016, recogido por El Comercio. El jornal sube, pero también suben la inseguridad, con bandas criminales que se disputan el control de La Pampa, según La República, y la dependencia de un recurso que se agota. El desarrollo no se mide solo por cuánto se gana, sino por lo que queda después: qué servicios, qué bosque, qué agua. En Madre de Dios el ingreso subió 40%; el bienestar se quedó quieto.

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