El arranque de Keiko Fujimori: gobernar por decreto antes que construir mayorías
Ocho de doce comisiones de Diputados rechazan el pedido de 66 facultades; mientras tanto, el Ejecutivo ya publica decretos de urgencia en una de las materias pedidas.
Por Qhawaq

El arranque de Keiko Fujimori se mide menos por lo que anuncia que por su capacidad de legislar sin pasar por el debate. El pedido de delegación de facultades dejó de ser un trámite y se convirtió en su primera prueba política: ocho de doce comisiones de la Cámara de Diputados ya recomendaron rechazarlo El Comercio, y el Ejecutivo, lejos de detenerse, avanzó por la vía del decreto de urgencia en una de las materias que pidió delegar.
La delegación como atajo: sesenta y seis medidas sin una sola bancada aliada
La solicitud busca legislar durante 120 días en ocho materias, con 66 medidas formales en 436 páginas El Comercio. No es un paquete técnico: incluye la reestructuración del sistema penitenciario con participación temporal de las Fuerzas Armadas, la habilitación de inversión privada en cárceles, la derogación de los topes a las tasas de interés y la flexibilización de beneficios laborales como vacaciones, gratificaciones y CTS RPP. Un programa tan amplio exige mayorías que el oficialismo todavía no tiene: solo consiguió como aliado a Renovación Popular y perdió la presidencia de la Cámara de Diputados la columna de El Comercio.
Ocho comisiones dijeron que no; el Senado discute en paralelo
El rechazo no es un matiz. Ocho de los doce grupos de trabajo de Diputados, un 66.67%, declararon inviable el pedido; en Economía la negativa se impuso por nueve votos contra cinco El Comercio. La presidenta de la Comisión de Constitución deberá dictaminar sobre un proyecto que la mayoría de sus pares ya desaconsejó, mientras el Senado tramita su propia evaluación la columna de El Comercio. José Carlos Requena describe este arranque como el primer gran desafío político de un Ejecutivo bisoño la columna de El Comercio.
Mientras el Congreso decide, el Ejecutivo ya legisla por urgencia
El gobierno no esperó. En agosto publicó el Decreto de Urgencia 008-2026, que transfiere S/129.4 millones y S/50.1 millones adicionales a la Autoridad Nacional del Agua para atender 70 puntos críticos ante el fenómeno El Niño gob.pe. En setiembre publicó el Decreto de Urgencia 010-2026, que habilita Obras por Impuestos para intervenciones de emergencia frente al mismo fenómeno El Peruano. La prevención de El Niño figura, precisamente, entre las materias que pidió delegar El Comercio. Con un instrumento propio, el decreto de urgencia que la Constitución le permite dictar en materia económica y financiera con cargo de dar cuenta al Congreso Constitución, el Ejecutivo avanza donde el pedido de delegación se estanca.
Qué se juega el ciudadano
Para el bolsillo, la derogación de los topes a las tasas de interés puede encarecer o abaratar el crédito según quién lo lea, pero se decidiría sin el debate parlamentario que una medida así merece RPP. Para la seguridad, la entrada de las Fuerzas Armadas a los penales cambia el día a día de las cárceles RPP. Para los derechos laborales, la flexibilización de vacaciones, gratificaciones y CTS toca directamente la planilla de millones RPP. Que esas decisiones avancen por decreto, sin mayorías construidas ni escrutinio previo, es la verdadera noticia del arranque: gobernar no es solo publicar normas, es conseguir que el país las sostenga.