Lo que el agro pierde mientras el Senado no vota las facultades legislativas
El forcejeo en el Senado esconde lo concreto: sin delegación, el Ejecutivo puede girar recursos, pero no cambiar las normas de semillas, titulación y agua que la campaña necesita ante el déficit hídrico.
Por Qhawaq

El ruido de los votos esconde un paquete agrícola concreto
Lo que hoy se discute en el Congreso no es un trámite: es un pedido de facultades legislativas que, en su parte agraria, incluye ocho puntos. Según el ministro Marco Vinelli, abarcan semillas, sistema de innovación, ciencia y tecnología, recursos hídricos y el sector forestal, además de simplificación administrativa e impulso a la inversión, con el objetivo declarado de mejorar los ingresos de más de 2 millones de productores. gob.pe La Cámara de Diputados solo aprobó 20 de los 66 pedidos del Ejecutivo y el Senado dejó sin quórum a la Comisión de Constitución. Andina La conversación, sin embargo, se ha reducido a un conteo de votos: el predictamen del Senado incorpora ocho puntos adicionales al texto de Diputados y el senador de Ahora Nación Alfonso López Chau resumió la posición de su bancada en una frase: "vamos por las 20". El Comercio
El dinero puede salir por decreto de urgencia; las leyes, no
Aquí está la distinción que se pierde en el forcejeo. El Ejecutivo ya mueve recursos por decreto de urgencia y decreto supremo: el propio Vinelli dijo en setiembre que, si no le dan las facultades, seguirá "mediante el esquema de decreto de urgencia". La República Pero un decreto de urgencia solo mueve recursos; no cambia leyes. Para el agro, eso alcanza para obras, descolmatación, alimentos, vacunas, bebederos y pozos, pero no para cambiar las reglas: la ley de semillas, la titulación de predios rurales o la sanidad agraria necesitan una norma, y una norma necesita delegación del Congreso. El paquete incluye, entre otros, la modificación de la Ley de saneamiento físico-legal para acelerar la titulación de tierras. Agraria.pe Sin esa delegación, el ministerio puede gastar, pero no puede reformar.
El reloj climático no espera la negociación
Mientras el Senado busca consenso, la emergencia ya está declarada: el 13 de agosto, el Decreto Supremo 116-2026-PCM puso en emergencia 607 distritos de 16 regiones por déficit hídrico para el periodo de lluvias 2026-2027, por 60 días. Radio Nacional El escenario es de doble golpe: el ENFEN prevé precipitaciones por debajo de lo habitual en la sierra suroriental entre setiembre y noviembre, y el CENEPRED ubica a más de 1,140 distritos en riesgo alto o muy alto. La República Más del 68% de la superficie agrícola se cultiva bajo secano, es decir, depende de la lluvia. La República Y Vinelli advierte que las lluvias podrían intensificarse entre el 15 y el 30 de noviembre. Andina La campaña se decide en esas semanas, no en la agenda de la comisión.
Qué se pierde si el paquete se queda en la mesa
El costo no es abstracto. El sector agropecuario ya venía débil: el MEF pasó de proyectar un crecimiento de 2.3% a estimar una caída de 1.4% para 2026, y el Midagri calcula que la producción de quinua podría caer 12% en 2027. La República La agricultura familiar es el 95.4% de las unidades agropecuarias y apenas el 2.7% recibió asistencia técnica en los últimos tres años. La República Ese es el sector que no puede esperar a que el predictamen madure: sin título, el productor no accede a crédito ni a programas del Estado; sin cambios en semillas y sanidad, no llega la innovación que eleva la productividad. El entrampamiento no es inocuo: el jueves, senadores de Juntos por el Perú, Ahora Nación, Buen Gobierno y Obras abandonaron la comisión y la dejaron sin quórum. El Comercio
El precio se cobra en la mesa del consumidor
Para el ciudadano, el bloqueo se traduce en dos cosas. En el campo, una campaña con menos agua y sin instrumentos legales a tiempo significa menos siembra, menos ingresos y más familias rurales en la cuerda floja. En la ciudad, la sierra central y sur concentra el 77% de la producción nacional de papa, y Puno, Ayacucho y Apurímac reúnen cerca de ocho de cada diez toneladas de quinua. La República Si la sequía golpea la siembra, la escasez se traslada al mercado y al bolsillo. El Senado puede seguir discutiendo el conteo de votos todo lo que quiera; la siembra no vota: llueve, o deja de llover.