Índice de Riesgo de Integridad Subnacional: el mapa que hay que mirar antes del 4 de octubre
El primer IRIS del IPE muestra que 19 de 25 regiones llegan a la elección con riesgo elevado de corrupción. Cruzado con la depuración electoral y la ejecución del gasto, el mapa revela dónde se juega el dinero del ciudadano.
Por Qhawaq

A diez días de que el Perú renueve gobernadores y alcaldes, aparece una herramienta que el elector debería tener en la mano: el primer Índice de Riesgo de Integridad Subnacional (IRIS) 2026, que el Instituto Peruano de Economía presenta hoy. Evalúa 14 indicadores agrupados en dos pilares, gestión pública y eficiencia administrativa, y desempeño institucional y control de la corrupción Andina. No mide cuánta corrupción ocurrió, sino qué tan expuesta está cada región a que ocurra. Su valor solo aparece cuando se cruza con la oferta electoral disponible y con el dinero que no se ejecuta, y casi nadie ha hecho todavía ese cruce.
El riesgo está concentrado, no repartido en partes iguales
Diecinueve de las 25 regiones llegan a la elección con riesgo elevado de corrupción y mal uso de los recursos públicos RPP. El deterioro es veloz: en 2019 solo tres regiones estaban en el nivel alto, hoy son diez, entre ellas Áncash, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Junín, Lima Provincias y Tumbes RPP. La Contraloría estimó pérdidas de hasta 24,268 millones de soles por corrupción e inconducta funcional solo en 2023 Contraloría; una cifra que se entiende mejor en el territorio: el IPE encuentra que el 62% de las obras de los gobiernos regionales y municipalidades está paralizado o abandonado RPP.
Tumbes, la punta del mapa, y una depuración que llega tarde
Tumbes encabeza el riesgo con nivel muy alto: allí el 72% de las obras está paralizado y el 43% de las contrataciones se hizo de forma directa, sin competencia entre proveedores RPP. Mientras tanto, el sistema electoral terminaba de sanear su propia cancha: el JNE pasó de unos 2,000 expedientes de candidaturas pendientes a cerca de 60 y fijó la lista definitiva para el 5 de septiembre Gestión. La pregunta no es solo quién queda fuera, sino si el votante de las regiones más vulnerables recibe la señal a tiempo para castigar o premiar con información.
El dinero existe, pero no siempre se vuelve obra
Los gobiernos regionales cuentan este año con un presupuesto de 59,460 millones de soles, 9.2% más que en 2025 MEF. A agosto ejecutaron 9,653 millones en inversión, un avance de 15% interanual, pero el detalle es menos alentador: 17,956 proyectos arrastran ejecución cero, un tercio del total con presupuesto asignado Compite. Riesgo de integridad y lentitud del gasto se tocan en el mismo punto: obras paralizadas, contrataciones fraccionadas y recursos que se quedan a mitad de camino antes de convertirse en servicio.
Lo que se juega en la boleta
Cada punto de riesgo se paga en un colegio a medio construir, una posta sin equipos o una obra de agua y saneamiento detenida por años; en seguridad que no llega y en un presupuesto que se pierde antes de volverse derecho. El 4 de octubre el voto es la primera herramienta de fiscalización: elegir en las regiones más marcadas por el IRIS no es un gesto simbólico, es decidir quién administrará los miles de millones que hoy no terminan de hacerse obra.