El reglamento en disputa: las facultades llegan al pleno del Senado con su legalidad cuestionada
El pleno del Senado sesiona mañana con un único punto en agenda y un flanco que ya no es político sino procedimental: una delegación aprobada con el reglamento en discusión nace impugnable.
Por Qhawaq

La disputa dejó de ser por las materias: hoy se juega el procedimiento
El predictamen de facultades llega al pleno del Senado con un problema que ya no es de votos, sino de reglas. Juntos por el Perú acusa al presidente de la Comisión de Constitución, Carlos Mesía, de vulnerar el Reglamento y de desconocer "la decisión adoptada por mayoría" en el debate (La República). La comisión aprobó por unanimidad de los presentes la incorporación de siete materias adicionales al texto remitido por Diputados, con lo que el dictamen final quedó en 27 puntos. La cifra importa menos que el método: la votación se produjo con las bancadas opositoras fuera de la sala, tras un intento de dejar sin quórum, y la mesa solo se instaló cuando la asistencia del senador Roger Astucuri (Obras) completó los siete parlamentarios que el reglamento exige.
Una cita al pleno sostenida sobre una norma en discusión
La citación del oficial mayor del Senado para el miércoles 21 a las 10:00 horas, con la delegación de facultades como único punto de agenda, se sustenta en el literal c) del artículo 116 del Reglamento del Senado. En paralelo, la oposición sostiene que el Reglamento fue vulnerado en el trámite en comisión: "torcer la voluntad de los representantes es atentar contra el principio democrático", afirma Juntos por el Perú. La senadora Ruth Luque señala que no se respetó la votación por parte de Mesía; Jorge Nieto, que añadir los siete puntos no lo permite el reglamento. A ello se suma el requisito constitucional: la delegación solo procede "sobre materia específica y por el plazo determinado" (artículo 104 de la Constitución). Cuando una comisión aprueba por unanimidad de apenas siete presentes, sin un debate de fondo entre bancadas, la pregunta deja de ser cuántas materias se delegan y pasa a ser si el trámite que las habilita resiste revisión.
Una delegación que nace con un flanco abierto
El Senado puede, por Constitución, "aprobar o modificar" la propuesta de Diputados (artículo 102-A de la Constitución), de modo que añadir materias no es en sí mismo ilegítimo. El riesgo está en otra parte: si la forma en que se aprobó ese dictamen queda impugnada, cada decreto legislativo que se emita durante los 90 días de la delegación podría arrastrar la misma duda. No es un detalle de sala. Lo que se legisle en esas facultades toca la seguridad ciudadana y la respuesta ante el fenómeno de El Niño: reglas que definen cómo el Estado protege al ciudadano y cómo se prepara frente al desastre. Para un transportista extorsionado o una familia que vive al borde de una quebrada, la pregunta no es si el Senado cumplió el literal c) de su reglamento; es si la norma que debería protegerlos va a sostenerse o va a caerse en un tribunal. Una ley autoritativa mal nacida no le da certeza al Ejecutivo ni protección a nadie: le da, sobre todo, litigio.