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21 sep 20263 min de lectura#opinion#elecciones#jne#ancash#seguridad#feminicidio

El reglamento del JNE tras el asesinato de Susy Aponte: la fórmula que se apaga y el elector que pierde una opción

El fallecimiento de la candidata a gobernadora de Áncash invalida toda la fórmula regional y ya no admite reemplazo. La norma cuida el calendario, pero no devuelve al electorado la opción que el crimen le arrebató.

Por Qhawaq

Portada: El reglamento del JNE tras el asesinato de Susy Aponte: la fórmula que se apaga y el elector que pierde una opción

Un homicidio no debería decidir una elección y, sin embargo, lo hace. Susy Aponte Polo, candidata a gobernadora regional de Áncash por Socios por Áncash, fue asesinada a balazos el sábado 19 de septiembre en un mercado de Caraz, mientras hacía campaña. El Ministerio Público investiga el caso como presunto feminicidio. A dos semanas del 4 de octubre, la pregunta ya no es solo quién disparó: es qué pasa con la papeleta que llevaba su nombre.

El reglamento cierra el expediente, no la representación

La norma resuelve la pregunta administrativa con una regla seca, pero no repone la opción política. El Reglamento de Inscripción de Fórmulas y Listas de Candidatos para Elecciones Regionales 2026, aprobado por el JNE, tiene la respuesta. Su artículo 42 establece que, si quien fallece es el candidato a gobernador, se invalida la inscripción de la fórmula completa: el vicegobernador Ángel Durán León no asume la postulación ni continúa solo. Y ya no hay reemplazo posible, porque la norma solo lo permite hasta la fecha límite de inscripción, que para estas elecciones venció el 19 de junio de 2026, un plazo que el JNE declaró único e improrrogable.

Es una regla razonable para cuidar la predictibilidad del proceso: gobernador y vicegobernador se postulan como una sola fórmula, y dejar que el segundo herede la candidatura del primero alteraría lo que el elector iba a votar. Pero esa lógica administrativa tiene un costo que el reglamento no resuelve: Socios por Áncash se queda sin candidatura a la gobernación y el electorado de Áncash pierde una opción completa para el cargo más importante de la región. La lista al Consejo Regional sí sigue en carrera, así que el movimiento conserva presencia, pero no competirá por el Ejecutivo regional.

El calendario avanza y el vacío queda

Mientras la fórmula se cae, la maquinaria electoral no se detiene. La ONPE ya imprime las 26,924,874 cédulas de sufragio para el 4 de octubre, un material que no se rediseña de un día para otro. Este mismo domingo 20 de septiembre arranca la capacitación presencial de los miembros de mesa, que continuará el 27. El JNE condenó el homicidio y la ONPE pidió redoblar la seguridad de los candidatos, pero ambas instituciones reafirmaron que el proceso sigue. La continuidad es valiosa: evita que un crimen descarrile la elección entera. El problema es que la norma solo puede administrar la ausencia, no la injusticia que la causó.

Qué significa esto para el votante

Para un ciudadano de Áncash no es un tecnicismo: es votar con menos de lo que le correspondía. El 4 de octubre encontrará la cédula regional sin una de las fórmulas que se inscribieron para gobernarlo, y su derecho a elegir entre opciones completas quedará mermado no por una decisión del electorado, sino por una bala. El caso arrastra además una inquietud que toca a todo candidato y a todo votante del país: Aponte había denunciado públicamente, nueve días antes del crimen, amenazas contra su vida y había señalado a mandos policiales; aun así fue asesinada en plena campaña. Si denunciar no protege y competir cuesta la vida, la elección se empobrece para todos: menos candidatos dispuestos a postular, menos contrapeso, menos democracia. El reglamento puede decir qué casilla queda vacía; la seguridad que no llegó es la deuda que ninguna resolución del JNE alcanza a saldar.

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