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25 sep 20262 min de lectura#opinion#fenomeno-el-nino#bolsa-de-valores#presupuesto#preven

El Niño ya está en el precio de la Bolsa de Lima antes que en el presupuesto

El mercado descuenta el riesgo climático con fecha, sectores y acciones; el Estado recién transfiere recursos sin trazabilidad pública.

Por Qhawaq

Portada: El Niño ya está en el precio de la Bolsa de Lima antes que en el presupuesto

El mercado ya le puso fecha al golpe

La Bolsa de Lima descuenta el Fenómeno El Niño antes de que el agua desborde los cauces. En entrevista con Gestión, Daniel Guzmán, gerente general de Credicorp Capital, afirma que el fenómeno "ya llegó" y que el golpe más fuerte se concentrará entre noviembre de 2026 y enero de 2027, con un costo de entre uno y dos puntos del PBI en un escenario extremo. No es un pronóstico genérico: señala a la banca y a la infraestructura, los sectores atados a la demanda interna, como los más expuestos y, aun así, mantiene su proyección de que la bolsa cierre el año con una subida cercana a 40%, tras avanzar alrededor de 36% en lo que va del año. El mismo fenómeno que castiga a la banca beneficia al cemento: destaca a Cementos Pacasmayo como una acción que se verá favorecida con El Niño, en la lógica de la reconstrucción.

Lo que el precio ve y el presupuesto no muestra

El contraste es de velocidades. Mientras el capital traduce el riesgo en precios, sectores y fechas, el Estado registró para 2026 apenas S/179.5 millones destinados a emergencias asociadas al fenómeno, el 0.07% del presupuesto nacional, según datos del MEF procesados por CooperAcción. La misma lectura estima pérdidas potenciales de S/16,000 millones entre 2026 y 2027 y cerca de ocho millones de personas expuestas a riesgo muy alto de inundación. No es una cifra de damnificados, pero mide la distancia entre el riesgo y los recursos previstos.

La prevención llega después que la cotización

La reacción pública va por detrás del precio. Recién el 20 de agosto, por el Decreto Supremo 164-2026-EF, el Ejecutivo transfirió S/447.4 millones al Midagri para 383 intervenciones de limpieza y descolmatación de cauces de ríos y quebradas. Luego, el ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vinelli, anunció la distribución de S/1,809 millones para preparación y respuesta, con maquinaria pesada, albergues y dosis contra el dengue. El problema es la trazabilidad: con 82.5% del gasto 2023-2024 ejecutado desde Lima y sin poder seguir cada sol hasta el distrito beneficiado, el ciudadano conoce el monto, pero no qué cambió en su territorio.

Lo que significa para el bolsillo y la casa

Aquí el mercado y el Estado se encuentran en la vida concreta. La banca y la infraestructura que el analista marca como golpeadas son el crédito y las obras que sostienen a una familia; una pendiente menor de crecimiento anticipa, en el mundo real, comercios que venden menos y empleo que se enfría en el norte y el sur. Y si el presupuesto preventivo no permite rastrear el sol invertido, la prevención deja de ser una promesa y se vuelve una apuesta: que la lluvia no alcance el distrito donde uno vive. La velocidad del capital puede informar; la del Estado es la única que protege.

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