El director del BCRP retirado antes de jurar: la idoneidad que el Senado no filtra
La candidatura de Alejandro Granda al directorio del BCRP se cayó por una denuncia publicada, no por el escrutinio del Senado. El episodio expone un filtro de idoneidad que funciona tarde y por reacción.
Por Qhawaq

La renuncia llegó después del titular, no antes del filtro
Ahora Nación retiró la candidatura de Alejandro Granda Sandoval al directorio del Banco Central de Reserva (BCRP) tras conocerse una denuncia por presuntos tocamientos indebidos, revelada por el portal La Encerrona y con proceso en trámite ante el Poder Judicial (Canal N). La propia agrupación admitió que se enteró "a través de medios de comunicación" (Gestión), y Granda presentó su carta de renuncia (Gestión). No lo apartó la evaluación del Senado: se apartó solo, cuando el costo ya era público.
La ley pide solvencia moral; el proceso premia la entrevista
La Ley Orgánica del BCRP exige que los directores sean peruanos, tengan "reconocida solvencia moral" y "amplia competencia y experiencia en economía y finanzas" (Ley Orgánica del BCRP, Decreto Ley 26123, artículo 11). Granda, sin embargo, avanzó hasta la recta final con una denuncia en curso: se desempeña como asesor de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados y su postulación era defendida por el senador Alfonso López-Chau (La República). En las entrevistas del 24 de septiembre quedó segundo con 36.091 puntos, detrás de José Fernández-Baca, que obtuvo 38.18 (Gestión); a la vez, su currículum registró el puntaje más bajo de toda la lista (La República). El proceso califica lo que se luce en una sala, no lo que consta en el expediente.
El directorio se reparte por cuota y se corrige por reacción
El directorio del BCRP tiene siete miembros: el Ejecutivo designa a cuatro y el Senado elige a los tres restantes (Constitución, artículo 86). Granda competía por una de esas tres plazas junto a economistas como Juan Marthans, Oswaldo Molina y Diego Macera, entre otros (Gestión). Que una candidatura con una denuncia en trámite llegara a la etapa final no revela un Senado malicioso, sino un procedimiento que no verifica antecedentes judiciales antes de votar. El control de calidad lo hizo una publicación: el escrutinio del periodismo sustituyó al del Congreso.
Un banco que se blinda tarde le cuesta al ciudadano
Lo que está en juego no es un cargo, sino la moneda con la que se pagan sueldos, ahorros y pensiones. El BCRP custodia la estabilidad de precios; un directorio armado por cuota y depurado por escándalo no defiende esa independencia, la desgasta. Cada nombramiento fallido erosiona la confianza en la institución que contiene la inflación, sostiene el sol y mantiene el flujo del crédito. El ciudadano no gana nada con un filtro que actúa cuando la denuncia ya es titular: gana si el Senado instala, antes de votar, la verificación de idoneidad que hoy delega en la prensa.