"Desnaturalizar": la palabra que define el alcance de las facultades y que el TC no quiere tocar
La batalla por ese verbo no es de diccionario: decide si el Senado puede reescribir lo que aprobó Diputados. Y el Tribunal Constitucional ya avisó que no arbitrará por iniciativa propia.
Por Qhawaq

"Desnaturalizar" es la palabra que hoy reparte el poder entre las dos cámaras del Congreso. Cuando la Cámara de Diputados pide al Senado no desnaturalizar el dictamen de facultades, no está discutiendo semántica: está preguntando si la cámara alta puede corregir lo aprobado o, en la práctica, reescribirlo. La Constitución zanja poco: su artículo 102-A, incorporado por la Ley 31988, faculta al Senado a "aprobar, modificar o rechazar las propuestas legislativas remitidas por la Cámara de Diputados" (Constitución, artículo 102-A). Que la autógrafa vuelva o no a Diputados no lo fija ese texto. El verbo "modificar" llega sin candado, y ese vacío es exactamente el campo de batalla.
La disputa se define esta semana, con un texto ya recortado
La Comisión de Constitución del Senado reanuda el debate este martes 13 de octubre sobre la proposición que delega facultades al Ejecutivo por 90 días en seguridad ciudadana y frente al fenómeno de El Niño, según RPP. El punto de partida ya es un recorte: Diputados aprobó 20 de los 66 puntos que pidió el Gobierno, y Fuerza Popular busca incorporar nueve temas en el Senado, reporta El Comercio. El presidente de la comisión, Carlos Mesía, prometió no desnaturalizar, pero abrió la puerta a sumar "medidas en materia tributaria, laboral o de reactivación económica" que Diputados no aprobó, según Canal N. Ahí está el nudo: lo que para unos es complemento, para otros es cambiar la esencia de lo votado.
El TC no será el árbitro de oficio de este conflicto
La Constitución le encarga al Tribunal Constitucional conocer "los conflictos de competencia, o de atribuciones asignadas por la Constitución", artículo 202, inciso 3. Pero su presidente, Pedro Hernández, aclaró que el tribunal no intervendrá de oficio ni puede emitir opiniones sobre el diferendo: solo actuaría si un actor legitimado presenta una demanda competencial, según Canal N. El resultado es un conflicto sin árbitro automático: queda a la espera de que alguien lo lleve al tribunal. Si la ley final se impugna, el 25% de los miembros de cualquiera de las cámaras puede plantear una acción de inconstitucionalidad, artículo 203, inciso 5, modificado por la Ley 31988. Mientras tanto, la palabra "desnaturalizar" la define la mayoría de turno, no la jurisprudencia.
Lo que está en juego es la bicameralidad que recién estrena
El presidente de Diputados, Óscar Reto, lo dijo sin rodeos: el Senado no tiene derecho "a incluir materias ajenas a la revisión ni a desnaturalizar la esencia de lo que ya hemos aprobado", recoge La República. Detrás del pleito hay una regla de convivencia: si el Senado puede reabrir todo lo que Diputados descartó, la primera cámara deja de decidir y pasa a ser una antesala. Y si el Ejecutivo se siente recortado, ya advirtió que gobernará por su cuenta: "nos otorguen o no nos otorguen facultades", dijo Keiko Fujimori.
Lo que esto significa para el ciudadano
El debate no es de abogados: define con qué herramienta se atiende la urgencia de la calle. En lo que va de 2026, la extorsión al transporte en Lima y Callao ha dejado más de 80 conductores asesinados y 160 atentados, según La República. Si la delegación se traba o se desnaturaliza, la respuesta no llega por ley sino por decreto, con control posterior más lento y menos deliberación. El costo se paga en seguridad, en prevención frente a El Niño y en la certidumbre de las reglas: un Parlamento bicameral que en su primer gran examen no logra ponerse de acuerdo sobre qué puede corregir una cámara de la otra es un Congreso que discute su propio reglamento mientras la emergencia espera.