La comisión de seguridad que sesiona en el cuartel del Ejército
Cinco ministros, sesiones reservadas y sin fecha de cierre: el diseño de la nueva instancia contra el crimen.
Por Qhawaq

Instalada en un cuartel, la pregunta no es la voluntad
El domingo 18 de octubre, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, instaló la Comisión Multisectorial de Alto Nivel para Recuperar la Seguridad y el Orden Público "Perú en Orden" en el Cuartel General del Ejército, en San Borja, que será su centro de operaciones y coordinación (Gestión). La voluntad no está en discusión: el país llega con más de 80 conductores de transporte asesinados y 160 atentados en lo que va de 2026 (La República). Lo que sí está en discusión es el diseño: quién decide, con qué plazo y ante quién rinde cuentas una instancia que nace bajo techo militar.
Quién decide: cinco ministros y una puerta cerrada para el resto
La comisión la integran solo cinco carteras: la Presidencia del Consejo de Ministros, que la preside, Interior, Defensa, Justicia y Relaciones Exteriores; la participación es indelegable y ad honorem (El Peruano). El Ministerio del Interior está dentro, pero la sociedad civil no es miembro: solo puede ser invitada, junto con el Poder Judicial, el Ministerio Público, los gobiernos regionales y locales o el sector empresarial, a sesiones ampliadas de carácter reservado (El Peruano). Decidir queda en un círculo ministerial; escuchar, en una sala a puerta cerrada.
Con qué plazo y con qué dinero: permanente y sin recursos propios
La norma define a la comisión como órgano de naturaleza permanente, es decir, sin fecha de cierre (El Peruano). Debía instalarse dentro de los diez días hábiles de su publicación, y su reglamento interno recién debe aprobarse en treinta días hábiles: sus reglas de juego todavía están por escribirse (El Peruano). Se financia con cargo al presupuesto de las entidades integrantes, sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público (El Peruano). Es una instancia sin techo temporal y sin presupuesto propio: su alcance dependerá de lo que cada sector ya tenía asignado.
Ante quién rinde cuentas: por ahora, ante nadie
Las sesiones son reservadas y la información que genere puede ser reservada, secreta o confidencial, según la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública (El Peruano). La norma no crea ningún mecanismo de rendición de cuentas ante el Congreso ni ante la ciudadanía. Sobre el Comando Unificado, la comisión solo toma conocimiento de sus coordinaciones, sin intervenir en su conducción operativa (El Peruano). El cuartel no la convierte en un mando militar, pero subraya una paradoja: el Ejecutivo centraliza la coordinación política en un espacio cerrado, sin un canal que explique al público qué se decide y con qué resultados.
Lo que esto significa para el ciudadano
Para una familia que paga cupo o que enterró a un conductor, la comisión importa solo si reduce la extorsión y el sicariato, no si produce acuerdos reservados. Un órgano permanente, financiado sin recursos nuevos y que sesiona a puerta cerrada puede ordenar prioridades o quedar en una foto más. La prueba será doble: que el debate de facultades en el Senado le dé herramientas concretas (La República) y que sus acuerdos lleguen a la calle con indicadores públicos. La seguridad se recupera, o no, en el paradero y en el negocio de la esquina, no en el cuartel.