Saltar al contenido
← Opinión
13 oct 20262 min de lectura#opinion#extorsion#transporte#seguridad-ciudadana#lima-norte

Bloqueo en la Panamericana Norte: la extorsión al transporte que el Estado deja sin respuesta

El paro de mototaxistas en Puente Piedra no es un desorden: es el grito de trabajadores que cargan solos con la extorsión, mientras el Estado anuncia y llega tarde.

Por Qhawaq

Portada: Bloqueo en la Panamericana Norte: la extorsión al transporte que el Estado deja sin respuesta

El bloqueo del kilómetro 37 de la Panamericana Norte, en Puente Piedra, no fue un desorden público: fue la única manera que encontraron los mototaxistas para que el Estado los mirara. Detrás del tránsito detenido hay un chofer en la unidad de cuidados intensivos y meses de amenazas que nadie frenó a tiempo.

La ruta se defiende sola porque nadie la defiende

El bloqueo es la consecuencia, no el problema. Un chofer de la empresa 37 y medio SAC quedó grave en la UCI del Hospital Daniel Alcides Carrión tras un atentado, y sus compañeros cortaron la vía el domingo (RPP). No es un caso aislado: denuncian extorsiones de cuatro bandas criminales desde mayo, entre ellas Los Michis del Cono Norte, con exigencias de S/50,000 (RPP). La magnitud es grave: más de 80 conductores asesinados y 160 atentados contra el transporte en Lima y Callao en lo que va de 2026 (La República). El bloqueo es el síntoma; la enfermedad es que un trabajador ya no puede circular sin pagar cupo ni exponerse a una bala.

El Estado anuncia mientras la ruta espera

La respuesta llega después del paro, no antes del crimen. El miércoles 7 de octubre, la presidenta anunció un comando unificado con 1,350 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas (Emol). Cuatro días después, la Panamericana Norte amaneció cortada: ese despliegue todavía no se siente en los paraderos. Ocurre igual con las facultades legislativas en seguridad: la Cámara de Diputados las aprobó el 6 de octubre con 66 votos a favor, y aún esperan el trámite del Senado (La República). Mientras la discusión avanza, los trabajadores llenaron el vacío con lo único que tienen: cerrar la vía. Su reunión fue con la comisaría de Villa Los Reyes, no con una mesa ministerial (RPP). La seguridad sigue siendo un anuncio nacional y una ausencia en la ruta.

Qué significa esto para el ciudadano

La extorsión se paga con vidas, pero también con la rutina de todos. El mototaxista que no junta S/50,000 debe elegir entre pagar, callar o exponerse; el pasajero que depende de esa moto o de la vía cortada llega tarde, pierde la jornada o paga más por moverse. Las más de 13,000 denuncias por robo y extorsión registradas en la capital (La República) no son estadística: son personas que ya no confían en salir a trabajar sin miedo. Un Estado que responde al paro y no al crimen le está diciendo al ciudadano que su seguridad vale lo que dura un bloqueo en las noticias.

Suscríbete a Opinión

Cuando escribo, te llega.

Recibe en tu correo cada análisis de Qhawaq apenas se publica. Sin spam; tu dato no se comparte.